La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este lunes que el próximo viernes 26 de junio viajará a Chiapas para inaugurar la planta de moscas estériles contra el gusano barrenador, la instalación que el gobierno federal construyó en tiempo récord para reforzar el control biológico de la plaga que mantiene cerrada la frontera a las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos.
Planta de moscas estériles contra el gusano barrenador: primera fase lista
La instalación ya cuenta con su primera producción de moscas estériles y crecerá de forma gradual, según informó Sheinbaum en su conferencia mañanera del 22 de junio. La planta iniciará operaciones con una capacidad de 60 millones de moscas estériles y aumentará progresivamente hasta alcanzar los 120 millones, lo que permitirá reforzar de manera significativa las estrategias de liberación para interrumpir el ciclo reproductivo del parásito.
El complejo fue construido gracias a una inversión conjunta entre los gobiernos de México y Estados Unidos, con el costo principal a cargo de la parte estadounidense. “Son plantas que normalmente tardan dos o tres años en hacerse; ésta se hizo en tiempo récord”, señaló la mandataria. La técnica de moscas estériles es considerada una de las herramientas más eficaces de control biológico: al liberar ejemplares incapaces de reproducirse, se reduce progresivamente la población de la plaga en campo.
La coordinación técnica corre a cargo de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), encabezada por Julio Berdegué, en comunicación permanente con la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins.
La frontera ganadera: casi un año cerrada, sin fecha de reapertura
A casi un año del cierre de la frontera a la importación de ganado en pie, Sheinbaum fue explícita sobre quién decide cuándo se reabre:
“Es muy difícil que nosotros digamos cuándo se va a abrir, porque no depende de nosotros, depende de los Estados Unidos.”
La presidenta informó que México ha propuesto a Washington la formalización de una comisión binacional permanente para atender el problema sanitario de forma institucional. “Aunque existe en los hechos, va a ser en beneficio de ambos países”, dijo, en referencia a que los canales técnicos binacionales ya operan en la práctica. Hasta el momento, no hay una respuesta definitiva de la parte estadounidense.
La plaga ha trascendido la frontera: casos de gusano barrenador también han sido detectados en territorio de Estados Unidos, lo que eleva el interés compartido por contenerla.
El ajuste del sector: más carne, menos becerros en pie
Pese al cierre fronterizo, los ganaderos mexicanos encontraron una salida: engordar el ganado en el país y exportar carne procesada en lugar de animales en pie. Sheinbaum destacó los resultados:
“Lo que hicieron fue engordar aquí y después producir carne y exportarla. Está entre 23 y 30 por ciento la cantidad de carne empaquetada que exportaron a Estados Unidos. Le dieron un poco la vuelta a la situación.”
Este crecimiento en las exportaciones de carne empacada amortiguó parte de las pérdidas derivadas de las restricciones sanitarias, aunque el sector ganadero de los estados del norte del país —donde la exportación de becerros en pie es una actividad central— sigue a la espera de la normalización.
Riesgo en humanos: mesura y medidas básicas de higiene
Ante la preocupación por posibles afectaciones a las personas, Sheinbaum llamó a mantener la calma. Explicó que la infestación ocurre cuando la mosca deposita sus larvas en heridas abiertas, y recomendó lavar bien cualquier lesión, cubrirla y acudir al médico ante signos de infección.






