El atractivo turístico de México lo posiciona como el sexto país con más visitantes internacionales del mundo entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con el informe Tourism Trends and Policies 2026. Detrás de Francia, España, Estados Unidos, Turquía e Italia, el país recibió 45 millones de turistas en 2024, un resultado que el organismo atribuye tanto a destinos consolidados, como Cancún, como a una demanda repartida durante todo el año y a una agenda creciente de sostenibilidad.
México, el sexto país con más turistas de la OCDE
Según la tabla comparativa del informe, México recibió 45,038,754 turistas internacionales en 2024, 6 por ciento más que en 2023 y un nivel similar al de antes de la pandemia. El crecimiento continuó en 2025, con un incremento adicional de 6 por ciento. Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido fueron los principales mercados emisores. Esa cifra ubica a México apenas por debajo de Italia y por encima de economías con sectores turísticos consolidados como el Reino Unido, Alemania y Japón, dentro del bloque de 38 países que integran la OCDE.
Qué explica el atractivo turístico de México
El informe destaca que México cuenta con un modelo propio de planeación turística: Cancún funciona como columna vertebral de la economía turística del país gracias a un esquema de destinos planificados con infraestructura concentrada, un caso que la OCDE cita junto a ejemplos como Brujas, en Bélgica, y Benidorm, en España. A esto se suma un patrón de demanda poco estacional: solo el 29 por ciento de las pernoctaciones de turistas se concentran en los tres meses de mayor afluencia, un nivel similar al de Japón, Estados Unidos y Colombia, y muy por debajo de destinos altamente estacionales como Noruega o Grecia. Esto significa que el país recibe visitantes de manera más constante a lo largo del año, no solo en temporadas altas.
La sostenibilidad también suma al atractivo del país: el Sello de Calidad “S” reconoce a hoteles, restaurantes, aeropuertos y otras empresas turísticas con prácticas verificadas, alineado con esquemas internacionales como EarthCheck y Rainforest Alliance, mientras que el Portal de Certificación Turística concentra distintos esquemas de calidad para elevar la competitividad de la oferta.
El Mundial 2026, otra vitrina para el turismo mexicano
El informe también menciona el Mundial 2026 —coorganizado por México, Estados Unidos y Canadá— como un ejemplo del uso de grandes eventos deportivos para exhibir destinos turísticos ante el mundo. México es sede de 13 de los 104 partidos del torneo, repartidos en tres ciudades: la Ciudad de México (Estadio Banorte, antes Azteca, con cerca de 83 mil asientos, 5 partidos y el juego inaugural), Guadalajara, Jalisco (Estadio Akron, 48 mil asientos, 4 partidos) y Monterrey, Nuevo León (Estadio BBVA, más de 53 mil asientos, 4 partidos).
Respecto a la afluencia real de turistas internacionales, el mapa difiere del de las sedes mundialistas. De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo (Sectur) analizados por la consultora Citix, Quintana Roo concentra el 46.05% de los visitantes extranjeros que llegan por vía aérea, gracias al aeropuerto de Cancún; la Ciudad de México le sigue con 19.03%, y Jalisco ocupa el tercer lugar con 14.90%, impulsado por Guadalajara, Tequila y Puerto Vallarta.
Resiliencia climática, otro punto a favor: el caso de Acapulco
El informe cita a México como ejemplo de resiliencia ante fenómenos climáticos extremos. Tras el impacto del huracán Otis en 2023 y las temporadas de lluvias y ciclones posteriores, el país incorporó la adaptación climática como prioridad transversal de su política turística federal. El programa insignia de esta estrategia, “Acapulco se transforma contigo”, recibió una asignación de 3 mil millones de pesos en 2025 para acciones integradas de agua, saneamiento, prevención de inundaciones, movilidad y servicios urbanos, con el objetivo de acelerar la recuperación turística del puerto.
Estos elementos —destinos consolidados, demanda distribuida, certificaciones de sostenibilidad y capacidad de recuperación— respaldan un sector que en 2024 aportó 8.7 por ciento del PIB del país y empleó de forma directa a 2.9 millones de personas, de acuerdo con el mismo informe de la OCDE.







