CIUDAD DE MÉXICO.- Además de mejorar la condición física, caminar a buen ritmo ayuda a prevenir enfermedades, reducir el estrés y fortalecer el organismo, según especialistas.
Nuevos propósitos
Julio suele marcar el inicio de nuevos propósitos para muchas personas que buscan mejorar su salud antes de que termine el año. En ese contexto, especialistas destacan que incorporar caminatas diarias puede convertirse en uno de los hábitos más efectivos, accesibles y fáciles de mantener de cara a 2026.
A diferencia de un paseo casual, caminar con una técnica adecuada ofrece mayores beneficios. Para lograrlo, se recomienda mantener la cabeza erguida, la mirada al frente, los hombros relajados y balancear los brazos de forma natural. Además, la postura debe permanecer firme y los movimientos deben realizarse con un ritmo constante.
Entre las principales ventajas de esta actividad destacan el fortalecimiento de las piernas, el aumento de la resistencia física y la quema de calorías. Asimismo, caminar con frecuencia contribuye a prevenir la diabetes, aliviar molestias articulares asociadas con la artrosis y disminuir el dolor muscular.
Salud mental
Por otra parte, este ejercicio también favorece la salud mental. De acuerdo con especialistas, ayuda a liberar tensión, reducir el estrés, mejorar el tránsito intestinal y favorecer un descanso nocturno de mayor calidad. Gracias a ello, se consolida como una alternativa sencilla para mejorar el bienestar integral.
Sin embargo, los expertos señalan que caminar no debería ser la única actividad física, especialmente después de los 60 años. Conforme avanza la edad, la pérdida de masa muscular y el debilitamiento de los huesos aumentan, situación que resulta más frecuente en mujeres tras la menopausia.
Entrenamiento
En este sentido, un estudio de la Universidad de Copenhague, publicado en la revista American Journal of Physiology, concluyó que el entrenamiento de fuerza fortalece la conexión entre nervios y músculos, además de proteger las neuronas motoras de la médula espinal. Según el investigador Casper Søndenbroe, se trata de la primera evidencia que respalda este efecto, por lo que combinar caminatas con ejercicios de fuerza podría ofrecer mayores beneficios para la salud.







