En la cumbre del Mercosur celebrada este martes en Luque, Paraguay, Argentina ocupó el centro del debate sin que su presidente estuviera presente. Javier Milei canceló su asistencia en medio del escándalo por la renuncia de su jefe de Gabinete —vinculado a una investigación por presunto enriquecimiento ilícito— y fue el canciller brasileño quien llenó el silencio: las negociaciones unilaterales que Argentina lleva a cabo con terceros países “atentan contra el espíritu del Tratado de Asunción”. Al mismo tiempo, el bloque anunció el inicio de negociaciones comerciales con Japón y Uruguay delineó una hoja de ruta hacia Asia como presidencia pro tempore.
La cumbre Mercosur y Argentina: Brasil cuestiona el acuerdo con Washington
Milei había confirmado su asistencia. La canceló al quedarse en Buenos Aires —en sus palabras, “para trabajar en temas de gestión”— dejando sin encuentro la cita más tensa con Lula desde que ambos llegaron al poder. En su lugar, el canciller brasileño Mauro Vieira pronunció las críticas más directas de la jornada.
Vieira apuntó a los acuerdos que algunos miembros del bloque están firmando de forma unilateral con terceros países, en una referencia velada pero inequívoca al pacto que Argentina suscribió con Estados Unidos. Ese acuerdo eliminaría aranceles para 221 posiciones de bienes provenientes del país norteamericano —maquinaria, material de transporte, dispositivos médicos y productos químicos, entre otros—. “Iniciativas que impliquen nuevas perforaciones del arancel externo común tienden a fragilizar la integridad de la unión aduanera y pueden llevar a revisar el proceso de integración”, dijo Vieira. Acciones de este tipo “no están en consonancia” con el proceso de toma de decisiones del bloque y envían una “señal equivocada” a los socios que ya firmaron acuerdos con el Mercosur o que están en negociaciones.
El “sabor amargo” de Paraguay: la disputa por las cuotas de la UE
El acuerdo con la Unión Europea fue firmado en enero y su componente comercial entró en vigor de forma provisional el 1 de mayo, pero la distribución interna de las cuotas de exportación con preferencias arancelarias sigue sin resolverse. El anfitrión Santiago Peña inauguró la 68ª cumbre con un reclamo que marcó el tono del encuentro: “La cancha no está nivelada para todos por igual, no tenemos el mismo mercado, ni las mismas industrias, ni la misma logística. Si el Mercosur quiere ser creíble hacia afuera, primero debe ser justo hacia adentro”.
Paraguay exige una distribución previa que le garantice el 25% de los cupos en todos los rubros. El argumento, en palabras del viceministro de Comercio Alberto Sborovsky, es evitar “la ley de la selva”, donde “el primero llegado es el primero servido”. El primero en llegar, precisamente, fue Argentina: exportadores argentinos agotaron en pocas semanas las cuotas preferenciales del bloque para miel, huevos y arroz, apenas una semana después de que el tratado entrara en vigor.
El canciller paraguayo Rubén Ramírez lo ejemplificó con números: algunos socios propusieron que las exportaciones de carne fresca paraguaya a la UE se fijaran entre 300 y 600 toneladas, cuando la cuota global asignada al Mercosur supera las 6,000. “Una asignación reducida no constituye una oportunidad efectiva de acceso, sino una limitación práctica para consolidar y ampliar nuestra presencia en un mercado estratégico”, dijo.
El bloque mira a Asia: Japón, India, Vietnam y China en la agenda de Uruguay
En medio de los desacuerdos, el Mercosur encontró consenso en la apertura hacia nuevos mercados. La cumbre anunció el inicio de negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica con Japón, un mercado de más de 120 millones de consumidores. La vía la abrió Lula: días antes de la cumbre, el presidente brasileño y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi abordaron conversaciones formales durante la Cumbre del G7 en Francia.
Uruguay, que recibió hoy la presidencia pro tempore del bloque, convertirá esa apertura en su principal apuesta. El canciller Mario Lubetkin anunció que en el segundo semestre se iniciarán diálogos con India, Vietnam y Japón, y que Uruguay impulsará además el diálogo con China y buscará cerrar negociaciones en curso con Canadá y Emiratos Árabes Unidos. El calendario ya tiene fecha: el 2 de diciembre se celebrará el primer Foro Empresarial Mercosur-UE, y el 3 de diciembre, en Montevideo, el primer Consejo del Acuerdo Interino de Comercio con Europa.
Venezuela y Bolivia: solidaridad regional en tiempos de crisis
La cumbre también fue escenario de dos gestos de solidaridad. A pedido de Lula, los presidentes presentes guardaron un minuto de silencio por las víctimas de los terremotos que devastaron Venezuela y dejaron más de 1,700 muertos. “Tragedias como esta nos invitan a reflexionar sobre la importancia de la solidaridad y la cooperación regional”, dijo el líder brasileño. Orsi anunció que las autoridades de gestión de riesgo de los países del bloque se reunieron para coordinar acciones de ayuda, sin ofrecer detalles concretos.
El bloque reiteró también su respaldo al gobierno boliviano de Rodrigo Paz, que enfrenta semanas de bloqueos de ruta por parte de sindicatos, indígenas y campesinos en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas. Paz asistió a la cumbre, agradeció la solidaridad regional y recordó a “aquellos que murieron por más de 50 días de bloqueo en Bolivia. Mujeres, niños, que no podían pasar bloqueos en ambulancias”.







