A finales de junio de 2026, el nombre de Alex Tonatiuh Márquez Hernández regresó al ojo público. La organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) documentó en redes sociales que el hombre al que los medios llamaron “Lord Relojes” estuvo presente cuando Rafael Marín Mollinedo se registró como aspirante de Morena a la gubernatura de Quintana Roo. Márquez Hernández y Marín coincidieron meses antes en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM): uno como titular, el otro como director de Investigación Aduanera, hasta que los relojes —y lo que revelaron sobre él— acabaron con esa historia.
Quién es Alex Tonatiuh Márquez Hernández: del derecho penal a la aduana
Licenciado en Derecho y maestro en Justicia Penal por la Universidad Humanitas, Márquez Hernández realizó dos estancias en la ANAM. En 2023 ocupó la Dirección de Recaudación; regresó en febrero de 2025 como director de Investigación Aduanera, la posición de mayor sensibilidad operativa de la agencia. Su nombre ya había circulado en los medios durante el sexenio anterior, cuando en una conferencia de prensa se le señaló como responsable de permitir el paso de mercancía de contrabando por el puerto de Reynosa, un señalamiento que él y la autoridad refutaron en su momento.
Los señalamientos: una colección de relojes y las preguntas que la acompañaron
La designación “Lord Relojes” la acuñaron los medios a partir de una colección de relojes de lujo declarada en su patrimonio con un valor de 7.7 millones de pesos —entre los que MCCI identificó al menos un reloj valuado en 3.7 millones—, que el propio Marín reconoció que estaba asentada en la declaración patrimonial de Márquez Hernández. Esa colección llamó la atención del gobierno de Estados Unidos: a finales de 2025, la visa de Márquez fue cancelada por las autoridades norteamericanas. Según reportes, Márquez fue el primer funcionario federal en perder la visa en la ola de revocaciones impulsada por la administración Trump. Marín lo confirmaría poco después en declaraciones a la prensa.
Las investigaciones periodísticas de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Infobae, El Universal y El País documentaron señalamientos adicionales: la empresa Aledo S.A. de C.V., de la que Márquez Hernández era presuntamente representante legal y principal empleado, habría sido identificada por el SAT por operaciones relacionadas con recursos de procedencia ilícita por un monto de 257 millones de pesos; en marzo de 2025 habría adquirido un penthouse de tres pisos en la colonia Polanco a un Coronel del Ejército por apenas un tercio de su valor comercial; y hay acusaciones de supuesta importación irregular de vehículos y de haber cobrado a compañeros de trabajo por sus plazas. Ninguno de estos señalamientos derivó en una investigación ministerial formalmente confirmada por las autoridades al momento del cese.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó el 16 de diciembre de 2025 que Márquez Hernández había sido cesado, y atribuyó la decisión directamente a Marín: “fue una decisión que tomó el director de ANAM”. Cuando los reporteros preguntaron si había indicios de delito, Sheinbaum respondió que en ese momento no había “nada” que señalara “algún delito en particular”.
El propio Marín explicó la razón del despido con brevedad: “Fue por lo de los relojes… Porque salió en los medios que le habían retirado la visa.”
“Lord Relojes” en Morena Quintana Roo: la nueva escena política
Rafael Marín Mollinedo presentó su registro como aspirante de Morena a la gubernatura de Quintana Roo durante el proceso que cerró el 27 de junio de 2026. En una publicación en el perfil personal de Instagram de Rafael Marín, se observa a Alex Tonatiuh Márquez Hernández acompañándolo en el acto. El mismo hombre que Marín había cesado seis meses antes volvía a aparecer a su lado, ahora en la arena política de la entidad en la que el exfuncionario busca el cargo más alto del estado.

Marín, que en esas mismas fechas fue cuestionado por actos de precampaña realizados en Quintana Roo, reconoció que conocía a quienes organizaban eventos en su nombre: “son amigos y nunca me piden permiso”, respondió cuando le preguntaron si eso constituía campaña anticipada.







