Internacional.- La excomunión en la Iglesia católica volvió al centro del debate religioso tras la decisión del Vaticano de sancionar a cuatro sacerdotes que fueron consagrados obispos sin la autorización del papa León XIV. La medida reaviva un conflicto histórico entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX), un movimiento tradicionalista que rechaza varias reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II.
El Vaticano impone excomunión tras ordenaciones sin autorización papal
El 1 de julio, cuatro sacerdotes —Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier— recibieron la consagración episcopal sin aprobación del pontífice. Esta acción provocó una respuesta inmediata del Vaticano, que aplicó la sanción de excomunión, la más severa dentro del derecho canónico.
La decisión también incluyó a todos los fieles que participen formalmente en la FSSPX, según informó el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. La autoridad doctrinal de la Iglesia católica argumentó que las ordenaciones violan la estructura jerárquica establecida por el derecho canónico.
La excomunión en la Iglesia católica implica la exclusión de la vida sacramental y marca una ruptura formal con la institución religiosa.
La FSSPX y el origen del conflicto con el Vaticano
Detrás del conflicto se encuentra la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre. El grupo nació como respuesta a las reformas del Concilio Vaticano II, celebrado entre 1962 y 1965, que permitió el uso de lenguas locales en la misa y promovió una mayor participación de los laicos.
Los sectores tradicionalistas rechazaron estos cambios, al considerar que debilitaban la estructura histórica de la Iglesia. Lefebvre impulsó entonces la formación de sacerdotes bajo un modelo litúrgico anterior al Concilio.
La expansión de la FSSPX llevó al grupo a establecer presencia en Europa, América y Oceanía, lo que intensificó las tensiones con el Vaticano.
Décadas de tensión y sanciones dentro de la Iglesia
El conflicto entre la FSSPX y la Santa Sede no es nuevo. En 1976, el papa Pablo VI suspendió a Lefebvre. Más tarde, en 1988, Juan Pablo II declaró a la fraternidad en situación de cisma tras la ordenación de obispos sin permiso papal, lo que derivó en excomuniones.
El Código de Derecho Canónico establece que solo el Papa puede nombrar obispos, por lo que las consagraciones realizadas por la FSSPX violan directamente la normativa de la Iglesia.
Llamados al diálogo y nuevas tensiones con el Papa León XIV
Antes de la sanción, el papa León XIV pidió al grupo regresar a la comunión con Roma y advirtió sobre la gravedad de dividir la Iglesia. Sin embargo, el superior de la FSSPX, Davide Pagliarini, defendió la postura del movimiento y negó cualquier intención de ruptura.
El nuevo episodio de excomunión en la Iglesia católica refleja la persistencia de un conflicto doctrinal que lleva décadas sin resolverse y que continúa marcando la relación entre el Vaticano y los sectores tradicionalistas del catolicismo.
Fuente: BBC / Redacción








