Estados Unidos ataca Irán después de que tres petroleros comerciales fueran alcanzados en el Estrecho de Ormuz entre el lunes y el martes, en un episodio que pone en riesgo el frágil alto el fuego vigente entre ambos países desde el mes pasado. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó los ataques de la noche del martes y dijo que busca “imponer costos severos” por atentar contra embarcaciones comerciales tripuladas por civiles en una vía marítima internacional.
Qué pasó con los petroleros en el Estrecho de Ormuz
De acuerdo con la organización británica UKMTO, un primer petrolero reportó un incendio el lunes tras ser alcanzado por un proyectil no identificado en la sala de máquinas. El martes, en dos incidentes separados, otro buque fue impactado al salir del Estrecho —aunque pudo continuar su ruta— y un tercero sufrió daños estructurales menores. No se reportaron víctimas. Catar y Arabia Saudita responsabilizaron directamente a Irán: Catar identificó a su buque como el Al-Rekayyat, y Arabia Saudita, al Wadyan. Ambos países exigieron a Teherán que detuviera las acciones que ponían en riesgo la seguridad energética y la navegación internacional en la zona.
Por qué Estados Unidos ataca Irán ahora
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán calificó tanto los ataques como la reimposición de sanciones de una “clara violación” del memorando de entendimiento firmado por Washington y Teherán el mes pasado, y dijo que “responsabiliza al gobierno de EE.UU. de las consecuencias de este incumplimiento de compromiso”. La cancillería fue más allá y acusó a Estados Unidos, “ya sea directamente o a través de las acciones del régimen israelí contra el Líbano”, de haber cometido repetidamente violaciones del memorando en los últimos 20 días, y advirtió que Irán tomará “cualquier medida” que considere necesaria para defender su seguridad nacional.
Centcom, por su parte, sostuvo que “la agresión demostrada por Irán fue injustificada, peligrosa y una clara violación del alto el fuego”. Un funcionario estadounidense señaló que “Irán solo obtendrá beneficios si muestra buena conducta” y que sus acciones en el Estrecho “fueron completamente inaceptables para Estados Unidos y tendrán consecuencias”, aunque insistió en que los negociadores estadounidenses seguirán trabajando “de buena fe” hacia un acuerdo definitivo.
El mismo martes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos revocó la exención de sanciones que había levantado temporalmente las restricciones petroleras a Irán, la cual formaba parte del memorando firmado el mes pasado. La dependencia fijó un periodo de transición hasta el 17 de julio para las operaciones ya autorizadas bajo esa exención. La cancillería iraní calificó la medida de una violación del acuerdo y de evidencia de la “mala fe, inconsistencia y falta de confiabilidad” del gobierno estadounidense.
El acuerdo de alto el fuego y su fragilidad
El memorando de entendimiento, acordado el mes pasado, había extendido el alto el fuego entre ambos países tras el conflicto que llevó a Irán a cerrar de facto el Estrecho de Ormuz —ruta por la que transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas— luego de los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero. El acuerdo, de 14 puntos, establece el fin del conflicto “en todos los frentes”, el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares y un fondo de 300 mil millones de dólares para la reconstrucción del país, aunque Estados Unidos no está obligado a aportar a dicho fondo. También contempla negociaciones entre Irán y Omán para definir la administración futura del estrecho.
Los precios del petróleo reaccionaron de inmediato: el crudo Brent subió un 3% el martes, hasta 76 dólares por barril —aunque se mantiene cerca de los niveles previos a la guerra—, mientras que el crudo estadounidense (WTI) subió casi un 6% y volvió a superar los 70 dólares por primera vez desde el 30 de junio, de acuerdo con CNN. La situación sigue en desarrollo y las cifras pueden actualizarse conforme avancen los reportes.
Qué estaba en juego con las sanciones petroleras
La exención que Estados Unidos revocó este martes había sido otorgada por 60 días como parte del acuerdo de alto el fuego; el propio secretario del Tesoro, Scott Bessent, la había descrito en su momento como una muestra de confianza en las “conversaciones productivas” entre ambos países. Esa exención permitió que Irán vendiera libremente decenas de millones de barriles de petróleo que tenía almacenados en buques petroleros, algo crucial para un régimen que obtiene cerca del 50% de sus ingresos de la venta de petróleo, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). Irán exportó alrededor de 50 millones de barriles de crudo solo en junio, casi todos a través de su “flota fantasma” y con destino a China, según un análisis de TankerTrackers citado por CNN.
La reimposición de sanciones revierte, además, casi cinco décadas de política estadounidense hacia Irán en esta materia. Por ahora no está claro cómo planea Washington hacer cumplir las nuevas restricciones, ni si recurrirá de nuevo a un bloqueo militar como el que impuso en abril pasado, cuando cortó por completo la salida de petróleo iraní del Golfo Pérsico. El asesor del líder supremo de Irán, Mohsen Rezaei, dijo en la televisión estatal iraní que “está bastante claro que Estados Unidos llevará las negociaciones al fracaso”, mientras que el vocero de la cancillería, Esmail Baghaei, insistió en que Irán cumple con sus compromisos del memorando en el manejo del estrecho y pidió a la región y a las navieras que eviten acciones que “contradigan” el acuerdo.







