Estados Unidos desplegó el portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford, el más grande y moderno de su flota, en aguas del mar Caribe como parte de una estrategia para combatir el tráfico de drogas y desmantelar redes criminales transnacionales, según informó el Pentágono.
Una maniobra estratégica con foco antinarcóticos
- La orden de despliegue fue dada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en cumplimiento de una directiva presidencial para reforzar la presencia militar en la región.
- El Comando Sur de EE. UU. indicó que esta acción busca aumentar su capacidad para detectar, vigilar y desarticular organizaciones criminales transnacionales involucradas en el narcotráfico.
- El Ford se suma a otros buques ya desplegados, incluyendo destructores, un submarino y aviones de combate y patrulla, lo que refleja una escalada militar significativa en el Caribe.
Poderío del portaaviones y su grupo de ataque
- El USS Gerald R. Ford cuenta con un reactor nuclear, una tripulación de aproximadamente 5,000 personas y la capacidad para llevar más de 75 aeronaves, como cazas y aviones de alerta.
- También cuenta con modernos radares y sistemas de lanzamiento, lo que le permite monitorear grandes extensiones marítimas y áreas estratégicas.
- Su grupo de ataque fortalece la presencia militar de EE. UU. en el Caribe, una zona clave para los flujos de drogas hacia el norte.
Reacciones y tensiones regionales
- El despliegue ha generado preocupación en Venezuela, donde autoridades advierten que la presencia del Ford podría no limitarse a operaciones antinarcóticos.
- Algunos analistas consideran que, más allá del tráfico de drogas, este movimiento podría enviar un mensaje estratégico de presión contra regímenes como el de Nicolás Maduro.
- El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, afirmó que la operación refleja un “compromiso inquebrantable” para proteger la seguridad en el hemisferio occidental.
Riesgos climáticos y operativos
- El despliegue ocurre mientras el huracán Melissa se acerca a zonas del Caribe, lo que obliga a mantener a la flota estadounidense “lista y capaz” para operar incluso en condiciones climáticas adversas.
- Aun con esas condiciones, la Marina de EE. UU. asegura que sus fuerzas están preparadas para continuar con misiones antinarcóticos y de disuasión en la región.