Llegan millones de mariposas monarca a los santuarios de Michoacán para hibernar
MICHOACÁN, MÉXICO.– Han comenzado a arribar millones de mariposas monarca a los bosques oyamel de Michoacán, en uno de los momentos más esperados del año para los amantes del fenómeno natural.
Primeras colonias y estimaciones
En el cerro El Campanario, dentro del ejido El Rosario (municipio de Ocampo), ya se han formado tres colonias de mariposas monarca, y actualmente casi se consolida una cuarta.
Se calcula que aproximadamente 8 hectáreas del bosque estarán cubiertas por estos lepidópteros.
Los cuidadores y ejidatarios han estimado que podrían llegar hasta 80 millones de mariposas este año.
Tecnología al servicio de la conservación
Por primera vez, científicos han rastreado con GPS a algunas mariposas monarca, lo que ha permitido documentar sus rutas migratorias con más detalle que nunca.
La mariposa rastreada más reciente viajó más de 4,000 km —desde Estados Unidos/Cánada hasta Michoacán— hasta llegar al Santuario El Rosario.
Apertura y turismo responsable
Se ha anunciado que los santuarios abrirán al público oficialmente el 21 de noviembre, con una ceremonia en El Rosario.
Los santuarios que recibirán visitantes incluyen El Rosario, Sierra Chincua y los de Senguio, Tlalpujahua, Áporo y Cerro Pelón.
Autoridades y comunidades promueven el turismo sostenible: recomiendan no perturbar a las mariposas, evitar ruido, no fumar ni llevar mascotas en los puntos de avistamiento.
Mayor superficie de hibernación
Este año, la superficie de bosque ocupada por monarcas durante su hibernación se ha duplicado, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).
Este crecimiento se atribuye a mejoras climáticas y esfuerzos de conservación, aunque persisten amenazas como la tala ilegal y el cambio climático.
Importancia ecológica y cultural
La llegada masiva de la mariposa monarca no solo es un espectáculo natural, sino un símbolo de resiliencia ecológica.
Además, su arribo coincide con tradiciones culturales: en comunidades indígenas, como la mazahua, se relaciona con la llegada de las “ánimas” durante el Día de Muertos.
La tecnología de rastreo permite también monitorear cómo los cambios ambientales afectan su ruta migratoria y apoyar proyectos de restauración de su hábitat.