KINGSTON, JAMAICA / CARIBE. — El huracán Melissa alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, convirtiéndose en una de las tormentas más potentes que se ha registrado con rumbo a la isla de Jamaica.
Según los informes del National Hurricane Center (NHC), el sistema presenta vientos sostenidos de hasta 160 mph (257 km/h).
Se espera que toque tierra en Jamaica entre la noche del lunes y la mañana del martes, generando lluvias torrenciales, marejadas ciclónicas y deslizamientos de tierra.
Riesgos e impactos previstos
- Se prevén acumulados de lluvia de hasta 40 pulgadas (aproximadamente 1 m) en áreas de Jamaica, lo que puede provocar inundaciones catastróficas y derrumbes.
- Se espera una marejada ciclónica de varios metros en la costa sur de Jamaica, con el riesgo de olas que podrían superar los 4 m de altura.
- Las autoridades ya han declarado evacuaciones obligatorias en zonas vulnerables y activado al menos 800 refugios en todo el país.
- El lento desplazamiento del huracán (aproximadamente 5 mph) agrava los efectos, ya que prolonga la exposición a lluvia intensa y vientos destructivos.
Preparativos y advertencias
El gobierno de Jamaica cerró aeropuertos internacionales, activó centros de emergencia y exhortó a la población a evacuar zonas de riesgo y a permanecer en refugios seguros hasta que pase el fenómeno.
El NHC advierte que, dado el poder del huracán y su trayectoria, la situación es de alto riesgo de vida y la respuesta debe ser inmediata.

¿Por qué es relevante para México y la región?
- Aunque el huracán se dirige principalmente hacia el norte del Caribe, la intensidad del sistema y su evolución son relevantes para todos los países del sureste mexicano y Centroamérica, donde sistemas similares podrían tener efectos secundarios como oleaje, lluvias intensas o corrientes marítimas fuertes.
- Este tipo de eventos genera impactos humanitarios, por lo que la cooperación regional y los mecanismos de alerta temprana adquieren mayor importancia.
- El seguimiento a huracanes de categoría 5 ayuda a prepararse mejor para escenarios extremos, mejorar infraestructura resiliente y fortalecer la cultura de prevención ante desastres naturales.
