Salud

¿Yogur helado o helado, cuál es más saludable?

El yogur helado vive un nuevo auge, pero su reputación saludable no siempre coincide con la realidad nutricional

ESTADOS UNIDOS.- Durante décadas, el yogur helado se ha promocionado como una alternativa más ligera y saludable al helado tradicional. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que, aunque presenta algunas ventajas, no necesariamente se trata de una opción significativamente mejor para la salud.

El interés por este postre ha crecido nuevamente en Estados Unidos, donde cientos de nuevas sucursales especializadas han abierto sus puertas en el último año. Además, las redes sociales han impulsado su popularidad gracias a videos virales que muestran largas filas de consumidores en ciudades como Nueva York, Miami y Los Ángeles.

¿Qué diferencia al yogur helado del helado tradicional?

A diferencia del helado convencional, que por ley debe contener al menos 10% de grasa láctea, el yogur helado suele elaborarse con leche fermentada o yogur y contiene entre 3% y 4% de grasa, e incluso menos en sus versiones descremadas.

Asimismo, incorpora microorganismos vivos que transforman los azúcares en ácido láctico, responsable de su característico sabor ligeramente ácido. Esta fermentación es la razón por la que muchas marcas destacan sus posibles beneficios para la salud intestinal.

No obstante, los expertos señalan que la mayoría de los productos disponibles en el mercado también son ultraprocesados. Con frecuencia incluyen jarabe de maíz, dextrosa, estabilizantes y emulsionantes que mejoran la textura y prolongan su conservación.

Menos grasa, pero no necesariamente menos azúcar

Desde el punto de vista nutricional, el yogur helado suele contener menos calorías y menos grasas saturadas que el helado tradicional. Sin embargo, para equilibrar la acidez del yogur, muchos fabricantes añaden mayores cantidades de azúcar.

Por ejemplo, algunas presentaciones comerciales pueden contener menos grasa que un helado de vainilla, pero al mismo tiempo aportar más azúcares añadidos.

Los especialistas recuerdan que tanto el exceso de grasas saturadas como el consumo elevado de azúcar se relacionan con enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2.

Los probióticos siguen siendo una incógnita

Uno de los principales argumentos a favor del yogur helado son sus posibles beneficios probióticos. Sin embargo, la evidencia científica aún resulta limitada.

Aunque diversos estudios han demostrado que ciertos productos lácteos fermentados pueden favorecer la salud intestinal y ayudar a reducir molestias digestivas, todavía no existe suficiente investigación que confirme que esos efectos se mantengan en el yogur helado.

Además, debido a que este producto no cuenta con regulaciones estrictas sobre la cantidad de cultivos vivos que debe contener, la presencia real de probióticos puede variar considerablemente entre marcas.

El veredicto: ninguno es un alimento saludable

Los expertos coinciden en que tanto el yogur helado como el helado pueden formar parte de una alimentación equilibrada cuando se consumen con moderación.

De hecho, la diferencia nutricional suele reducirse cuando los consumidores añaden toppings como galletas, brownies, chocolates o salsas dulces, que incrementan de forma importante las calorías y el contenido de azúcar.

Por ello, los especialistas recomiendan elegir el postre que realmente satisfaga el antojo y disfrutarlo sin culpa, siempre dentro de una dieta balanceada. Si el objetivo es obtener los beneficios nutricionales del yogur, la mejor alternativa sigue siendo el yogur natural sin azúcares añadidos.

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