El piloto mexicano Checo Pérez ha roto su ausencia de casi un año en la Fórmula 1, completando dos días de pruebas en Imola al volante de un Ferrari de 2023. Esta sesión es una pieza clave en su intensa preparación para reincorporarse a la parrilla con el equipo Cadillac en la temporada 2026.
Pérez, que se separó de Red Bull a finales de 2024, expresó su entusiasmo por volver a la acción y destacó la utilidad del test:
“Creo que es genial volver a rodar y, además, el momento es perfecto, ya que es justo antes de los test de enero,” declaró Pérez a la página oficial de la F1.
Objetivos y Evaluación Física
El enfoque principal de las pruebas no fue solo recuperar la sensación de pilotaje, sino también evaluar su condición física para guiar su entrenamiento invernal:
- Evaluación Física: “Durante estos dos días, físicamente, quiero evaluar cuánto he perdido y en qué debo trabajar. Esto me servirá de guía para el invierno, para poder concentrarme en esos aspectos.”
- Integración con el Equipo: “También es una oportunidad para empezar a trabajar con el equipo, con los ingenieros, con los mecánicos y empezar a hablar el mismo idioma. Sin duda, es un gran momento para nosotros.”
Cadillac y la Colaboración con Ferrari
Desde que firmó con Cadillac en el verano, Pérez ha estado inmerso en la estructura del nuevo equipo, con visitas a sus bases en el Reino Unido y EE. UU., además de intensas sesiones en el simulador.
Dada su condición de equipo debutante en 2026, Cadillac no dispone de un programa de pruebas con coches antiguos. Por ello, han sellado un acuerdo con su futuro proveedor de motores, Ferrari, para que Pérez utilice un monoplaza de hace dos años y pueda ponerse a punto.
Redacción.