La Fiscalía General de Michoacán informó este viernes la detención de integrantes de la escolta del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo —asesinado el 1 de noviembre— en un operativo realizado en el centro de la ciudad. Los detenidos fueron llevados a Morelia para que un juez defina su situación jurídica.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán, en coordinación con fuerzas federales y estatales, ejecutó este viernes mandatos judiciales contra miembros de la seguridad personal del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Fuentes oficiales informaron que al menos seis personas fueron aprehendidas durante el operativo desarrollado en la Casa de la Cultura de Uruapan.

Según los primeros reportes, los detenidos fueron sacados esposados y trasladados a la ciudad de Morelia, donde se prevé que la Fiscalía los presentará ante un juez para imputarles los cargos correspondientes y continuar con las investigaciones vinculadas al homicidio del edil.
El caso se enmarca en la investigación por el asesinato de Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre durante un evento público en la plaza principal de Uruapan. El ataque despertó una fuerte movilización de autoridades y generó diversas líneas de investigación sobre la actuación de la escolta y la posible participación de terceros.
Autoridades estatales indicaron que el operativo contó con la participación del Ejército, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, además de agentes de la Fiscalía, como parte de las acciones para recopilar evidencias y esclarecer el caso. La Fiscalía no ha dado a conocer aún los cargos específicos que se imputarán a cada detenido mientras continúa el proceso de investigación.
El gobernador de Michoacán y la Fiscalía han pedido a la ciudadanía evitar especulaciones y permitir el curso de las indagatorias. Organizaciones civiles y la familia del exalcalde han exigido que se garantice un proceso judicial transparente que responda a las dudas sobre la cadena de hechos que rodearon el asesinato y la actuación de su personal de seguridad.
Carlos Manzo, exdiputado federal y alcalde de Uruapan desde septiembre de 2024, se volvió figura mediática por su postura en materia de seguridad pública. Su muerte el 1 de noviembre desencadenó investigaciones estatales y federales y la detención de varios implicados en días posteriores.