TULUM.- El Janal Pixan, una de las tradiciones más representativas y emotivas de la cultura maya, volvió a llenar de vida y significado las calles de Tulum. Esta celebración, que honra a quienes ya partieron pero permanecen vivos en la memoria y el corazón del pueblo, se convirtió en un momento de unión, identidad y orgullo comunitario.

Cada altar, cada flor y cada vela encendida fueron símbolo del respeto y el amor hacia nuestras raíces. Las calles se vistieron de colores y aromas, recordando que la cultura sigue viva cuando se celebra en conjunto.
El desfile de Janal Pixan fue uno de los momentos más esperados: familias, niños y adultos participaron con entusiasmo, compartiendo ofrendas, música y danzas tradicionales. La energía y alegría de la comunidad reflejaron la profunda conexión con sus ancestros y el compromiso por mantener vivas las costumbres que definen a Tulum.
Autoridades y participantes agradecieron a todas y todos quienes hicieron posible esta festividad, considerada una auténtica muestra de identidad, respeto y amor por la tierra maya.
El espíritu del Janal Pixan sigue iluminando el corazón de Tulum, recordándonos que honrar a los que se fueron es también celebrar la vida.