Tendencias.- El litigio se basa en un acuerdo firmado hace casi cinco décadas.
Establecía que cada integrante recibiría 15% como arreglista.
El acuerdo fue verbal en 1977 y escrito en 1981.
En ese entonces, el streaming musical no existía.
En 2016, el trato fue ratificado para cerrar disputas financieras.
Sin embargo, nunca se mencionaron plataformas digitales.
Hoy, el debate gira en torno a servicios como Spotify y Apple Music.
Summers y Copeland exigen que esos ingresos entren en el reparto.
El equipo legal de Sting rechaza esa interpretación.
Incluso afirma que podrían existir pagos realizados en exceso.
La polémica creció tras la venta del catálogo de Sting a Universal en 2022.
La cifra estimada: 250 millones de dólares.
Mientras la música de The Police sigue vigente, el conflicto también.
Una historia que confirma que algunas rupturas nunca terminan.





