Sabrina Carpenter condena a la Casa Blanca por usar su música en video de redadas migratorias: “Es malvado y repugnante”

Tendencias.- La cantante estadounidense Sabrina Carpenter desató una fuerte polémica este martes al acusar públicamente a la Casa Blanca de utilizar sin su consentimiento su canción “Juno” en un video oficial que mostraba redadas migratorias y detenciones del ICE. La artista calificó el material como “malvado y repugnante” y exigió que su música no sea usada para respaldar lo que considera una “agenda inhumana”.

El clip, compartido en la cuenta oficial de la Casa Blanca en X, incluye imágenes de agentes federales efectuando arrestos a personas migrantes mientras de fondo se escucha un fragmento del tema —una canción de tono íntimo y romántico— completamente descontextualizada para acompañar escenas de operativos migratorios. Carpenter reaccionó de inmediato:

“Este video es malvado y repugnante. No me involucren nunca a mí ni a mi música en su agenda inhumana.”

Su mensaje, publicado en X, se viralizó en cuestión de minutos, generando un intenso debate sobre el uso político del arte y el trato a las comunidades migrantes en Estados Unidos.

Medios internacionales como ‘The Guardian’ y ‘AP News’ subrayan que esta controversia no solo involucra derechos de autor, sino también un cuestionamiento directo a las estrategias de comunicación del gobierno estadounidense, el cual ha utilizado recientemente música popular en videos destinados a justificar acciones migratorias más severas.

Analistas y activistas han señalado que el uso de una canción pop para acompañar redadas —muchas veces criticadas por su dureza y falta de sensibilidad— minimiza la gravedad de la situación y convierte un problema humanitario en contenido propagandístico. Organizaciones pro-migrantes calificaron el video como “deshumanizante” y “desafortunado”.

Según reportes de medios como ‘NDTV’ y ‘HuffPost’, portavoces del gobierno defendieron la difusión del video alegando que se enfoca únicamente en “criminales peligrosos”, evitando referirse al uso de la canción o al reclamo de Carpenter. La falta de una disculpa pública solo intensificó la indignación entre fans, artistas y defensores de derechos humanos.

Algunos comentaristas en medios estadounidenses incluso señalaron que este tipo de prácticas podría violar derechos de propiedad intelectual y de uso justo, abriendo la puerta a un debate legal sobre el rol de la música en mensajes gubernamentales.

La crítica de la artista tuvo especial resonancia entre la comunidad latina e inmigrante, que vio en la postura de la cantante un gesto de solidaridad ante un clima político cada vez más tenso. En redes sociales, migrantes y activistas agradecieron su postura y condenaron el uso de material artístico para “normalizar la violencia institucional”.

Para muchos, la controversia evidencia un problema más profundo: la narrativa que rodea a las redadas y deportaciones, y cómo éstas se comunican al público. En este contexto, la intervención de una figura pop como Sabrina Carpenter aporta visibilidad a un tema que afecta a miles de familias en Estados Unidos.

Y dejó claro un mensaje que resonó más allá del mundo del espectáculo:

El arte no se usa para justificar el sufrimiento de nadie.

Espectáculos Dime Noticias Jalisco, Stephanie Valerio, Reportera

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