Declaraciones en evento público
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reconoció en público que su postulación por Morena en 2021 para la gubernatura del estado no surgió únicamente de las encuestas partidistas, sino que fue una decisión del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, respaldada por una amistad que ambos comparten desde hace décadas.
Durante su participación en la Feria Internacional del Libro de Culiacán 2025, Rocha relató que aunque las encuestas favorecían a otro aspirante —Luis Guillermo “El Químico” Benítez Torres—, la candidatura terminó en sus manos por la decisión de López Obrador.

Contexto político
Rocha explicó que la amistad con AMLO proviene de sus años en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y de campañas compartidas en Sinaloa desde 1998, lo que cimentó una relación de confianza que reapareció en 2021.
“Cuando yo fui candidato a gobernador en 98… él era el presidente nacional del PRD… ahí anduvo conmigo en los pueblos e hicimos amistad”.
Esta revelación cobra relevancia porque pone en evidencia la dinámica interna de Morena en Sinaloa y el peso de la influencia presidencial en las candidaturas estatales.

Implicaciones de las declaraciones
- Las declaraciones de Rocha pueden reavivar el debate sobre la autonomía de los procesos internos de Morena, así como el criterio para la selección de candidatos.
- También podrían generar cuestionamientos sobre la operación de las encuestas partidistas y su real efecto en la designación de abanderados.
- Para su gestión, la confesión podría ser interpretada como un acto de transparencia, pero al mismo tiempo deja expuesta la dependencia de la figura presidencial para su ascenso político.
