Republicanos quieren encarcelar a Bad Bunny

Tendencias.- Congresistas republicanos de Estados Unidos piden investigar, multar e incluso “encarcelar” a Bad Bunny por su presentación en el Super Bowl 2026, calificándola de obscena e indecente, lo que ha desatado un debate político y cultural a nivel nacional.

Un grupo de congresistas republicanos en el Congreso de Estados Unidos provocó una fuerte tormenta política y mediática tras el histórico show de medio tiempo del Super Bowl 2026, protagonizado por Bad Bunny.

Los legisladores solicitaron sanciones severas, que incluyen multas e incluso encarcelamiento, no solo para el artista puertorriqueño, sino también para altos ejecutivos de la NFL y de la cadena NBC.

La controversia escaló luego de que figuras como el representante Andy Ogles enviaran cartas oficiales al Comité de Energía y Comercio de la Cámara, calificando el espectáculo como “pura obscenidad” e “indecente”.

Según los congresistas, el show habría incluido contenidos sexualmente explícitos y movimientos provocativos, transmitidos durante un evento considerado familiar.


Bad Bunny Super Bowl: ¿indecente o libertad artística?

Otros legisladores, como Randy Fine, fueron más allá al exigir que se investigue si la actuación violó leyes de radiodifusión.

En caso de comprobarse alguna falta, pidieron imponer sanciones legales, multas económicas e incluso el encarcelamiento de los responsables.

Los críticos republicanos señalaron que la presentación pudo haber sido vista por millones de niños y familias, lo que consideran una falta grave.

Algunos compararon el espectáculo con polémicas pasadas del Super Bowl, como el “wardrobe malfunction” de Janet Jackson en 2004, para reforzar su postura.

La polémica alcanzó un nivel mayor cuando el expresidente Donald Trump también criticó duramente el show en redes sociales, calificándolo como “una de las peores actuaciones de la historia”.


Debate cultural vs. sanciones legales

Los llamados a investigar el espectáculo generaron un intenso debate nacional entre quienes defienden la libertad artística y quienes apoyan medidas legales.

Mientras los críticos hablan de violaciones a normas de decencia televisiva, los defensores de Bad Bunny aseguran que su actuación fue una muestra de diversidad cultural, innovación y expresión artística.

La polémica refleja cómo la política y la cultura pop se cruzan en Estados Unidos, colocando a Bad Bunny en el centro de un debate que va más allá de la música y toca temas de moral pública y censura.


Espectáculos | Dime Noticias Jalisco
Stephanie Valerio, Reportera

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