REINO UNIDO.- El gobierno del Reino Unido decidió no enviar buques de guerra al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo en el mundo. Con esta decisión, Londres se aparta de la propuesta impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump.
La Casa Blanca había solicitado a sus aliados participar en una coalición naval internacional para escoltar barcos comerciales y petroleros que circulan por la región. La propuesta surgió después de varios incidentes contra embarcaciones en el Golfo Pérsico en medio de la confrontación con Irán.
Sin embargo, el primer ministro británico Keir Starmer decidió mantener una estrategia más prudente. El gobierno considera que un despliegue militar podría intensificar la crisis y aumentar el riesgo de un conflicto mayor en la región.
A pesar de esta postura, Londres confirmó que seguirá cooperando con aliados occidentales para garantizar la seguridad del comercio marítimo. No obstante, por el momento no contempla una presencia militar permanente en el área.
El estrecho de Ormuz tiene una importancia estratégica para la economía global. Aproximadamente una quinta parte del petróleo que circula en el mundo pasa por este paso marítimo. Por lo tanto, cualquier bloqueo o interrupción podría impactar de inmediato los precios del crudo.
En las últimas semanas la situación se ha vuelto más tensa. Ataques a petroleros, drones derribados y advertencias sobre posibles bloqueos han elevado el riesgo en la zona. Debido a ello, varias compañías navieras han revisado sus rutas y han incrementado medidas de seguridad.
Los mercados internacionales siguen de cerca la evolución del conflicto. Si la crisis se agrava y se interrumpe el tránsito por el estrecho de Ormuz, el mundo podría enfrentar un nuevo choque en el mercado petrolero.
