México.- La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que las Fuerzas Armadas no están incluidas en la reforma constitucional que enviará al Congreso para reducir pensiones elevadas de ex funcionarios.
Durante su conferencia matutina, explicó que la iniciativa está dirigida a funcionarios públicos de confianza que trabajaron poco tiempo y, aun así, reciben jubilaciones que —según dijo— “no se justifican”.
¿A quién sí aplicaría la reforma?
De acuerdo con la presidenta, la propuesta de reforma a pensiones elevadas México busca:
- Reducir pensiones consideradas desproporcionadas.
- Establecer como referencia que no superen —al menos— la mitad del salario de la persona titular del Ejecutivo.
- Transparentar los montos actuales.
Sheinbaum sostuvo que se trata de corregir “abusos y excesos” heredados de administraciones anteriores.

Casos mencionados
Como ejemplo, citó a José Ángel Gurría Treviño, exdirector de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), quien —según dijo— percibe alrededor de 120 mil pesos mensuales de pensión.
También señaló que se revisarán casos vinculados al extinto organismo Luz y Fuerza del Centro, cuyos compromisos laborales fueron absorbidos por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde habría pensiones que superan los 700 mil pesos mensuales.
¿Por qué no incluye al Ejército?
La presidenta subrayó que la reforma no contempla a las Fuerzas Armadas, al considerar que su régimen de pensiones responde a una lógica distinta ligada a carrera militar y años de servicio.
Con ello, buscó atajar versiones que sugerían que el Ejército también sería impactado por los cambios.
Lo que sigue
La iniciativa será enviada al Congreso el próximo lunes, donde comenzará el debate legislativo.
El tema abre una discusión más amplia sobre:
- Límites a pensiones en el sector público.
- Derechos adquiridos vs. sostenibilidad fiscal.
- Transparencia en jubilaciones de alto monto.
La discusión apenas comienza y podría generar posiciones encontradas en el ámbito político y sindical.





