Vladimir Putin, presidente de Rusia, ha instruido a sus ministros y altos mandos que elaboren “propuestas” para retomar las pruebas nucleares, en respuesta a las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la reactivación de ensayos de armas atómicas por parte de Estados Unidos.

Contexto del anuncio
Trump anunció que había ordenado al Departamento de Defensa de EE.UU. iniciar inmediatamente pruebas de armas nucleares tras décadas de suspensión.
Ante esto, Putin señaló durante una reunión del Consejo de Seguridad que “Rusia solo reanudaría pruebas si EE.UU. u otro país lo hiciera primero”, y que por ello pidió que se preparen opciones técnicas y estratégicas para un posible reinicio del programa.

Implicaciones internacionales
La última vez que Rusia llevó a cabo una prueba nuclear fue durante la era soviética; no ha realizado explosiones atómicas desde 1991.
La posibilidad de que Rusia vuelva a probar armas nucleares representa un serio retroceso para los tratados de no proliferación y plantea riesgos crecientes para la estabilidad global, advierten analistas.

Qué está en juego
- Rusia menciona el archipiélago de Novaya Zemlya como posible sitio de pruebas nucleares.
- La tensión se suma al conflicto en Ucrania y a una nueva fase de competición estratégica entre potencias.
- La ambigüedad sobre qué tipo de “prueba nuclear” se contempla —explosiva, sub-crítica o de otro tipo— añade al riesgo de mala interpretación o escalada.
