Miami.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, lanzó una contundente advertencia al gobierno de Cuba durante una visita oficial a la base militar estadounidense ubicada en la Bahía de Guantánamo. El funcionario afirmó que sería “imprudente” que La Habana adquiriera o utilizara armamento capaz de representar una amenaza para territorio estadounidense o para las instalaciones militares situadas en la isla, en medio de reportes sobre una supuesta compra de drones militares por parte del régimen cubano.
Pentágono envía un mensaje directo a Cuba
Durante un discurso dirigido a las tropas estadounidenses desplegadas en la Base Naval de Guantánamo, Pete Hegseth aseguró que Estados Unidos respondería con firmeza ante cualquier amenaza proveniente de Cuba.
“Sería imprudente que el gobierno de Cuba intentara procurarse o acceder a tipos de armas que pudieran alcanzar esta base o el territorio estadounidense”, declaró el jefe del Pentágono.
El funcionario añadió que una acción de este tipo podría desencadenar un conflicto que, según sus palabras, “no solo no desean, sino que no podrían soportar”.
“Ningún país del mundo puede igualar las capacidades de los Estados Unidos”, advirtió.
Reportes sobre drones militares elevan la preocupación
La declaración del secretario de Defensa ocurre después de que diversos medios estadounidenses informaran sobre una supuesta adquisición de 300 drones militares por parte de Cuba.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por el sitio Axios, La Habana habría comprado drones de ataque provenientes de Rusia e Irán desde 2023 y estaría interesada en ampliar ese arsenal.
Las autoridades estadounidenses consideran que estos equipos podrían representar una amenaza potencial para la base de Guantánamo o incluso para el estado de Florida, ubicado a aproximadamente 150 kilómetros de las costas cubanas.
Sin embargo, el gobierno cubano rechazó categóricamente estas acusaciones.
Tensión entre Estados Unidos y Cuba marca el intercambio diplomático
La frase clave secundaria, tensión entre Estados Unidos y Cuba, resume el contexto geopolítico que rodea este nuevo episodio entre ambas naciones.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, desestimó las versiones difundidas desde Washington y acusó a Estados Unidos de construir una narrativa para justificar nuevas acciones contra la isla.
Según el canciller cubano, Washington está elaborando “un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”.
Las declaraciones reflejan el deterioro de la relación bilateral y el aumento de las acusaciones mutuas sobre asuntos de seguridad y defensa.
Guantánamo vuelve al centro del debate internacional
La Base Naval de Guantánamo ha sido históricamente uno de los principales puntos de fricción entre ambos países.
Ubicada en territorio cubano pero bajo control estadounidense desde hace más de un siglo, esta instalación militar representa un símbolo de las complejas relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana.
La advertencia emitida por Pete Hegseth reaviva las tensiones en un escenario internacional marcado por conflictos geopolíticos y crecientes preocupaciones sobre el fortalecimiento militar de diversos actores aliados de Cuba.
Un mensaje con implicaciones políticas y estratégicas
La frase clave Pete Hegseth advierte a Cuba sobre posibles amenazas cobra relevancia en un contexto en el que Estados Unidos busca reafirmar su capacidad de disuasión militar.
Además, el funcionario dejó en claro que el rumbo de la relación entre ambos países dependerá, en gran medida, de las decisiones adoptadas por sus respectivos gobiernos.
“Lo que suceda en el futuro de Cuba (…) está en manos del presidente de Estados Unidos”, afirmó Hegseth.
Sus palabras evidencian el endurecimiento del discurso estadounidense hacia La Habana y anticipan que la seguridad regional podría convertirse nuevamente en uno de los temas centrales de la agenda bilateral en los próximos meses.
Redacción







