El peso mexicano registró una ganancia récord frente al dólar estadounidense, posicionándose entre las monedas más fuertes del año tras un contexto global de debilitamiento del billete verde. La moneda mexicana acumuló avances superiores al 12 % frente al dólar durante 2025, impulsada principalmente por la debilidad del dólar, flujos de inversión hacia mercados emergentes y expectativas favorables en política monetaria.

Este comportamiento ha llevado al peso a tocar niveles de cotización cercanos a los 18 pesos por dólar, uno de los mejores niveles vistos desde hace meses, reflejando confianza de los mercados en la economía mexicana y el atractivo de activos denominados en pesos.

Especialistas señalan que factores como un menor impulso global del dólar, expectativas sobre tasas de interés y estabilidad macroeconómica han contribuido a la apreciación de la moneda nacional, aunque advierten que el tipo de cambio podría seguir siendo volátil en función de movimientos en Estados Unidos y decisiones de política monetaria

Para consumidores y empresas, un peso más fuerte puede traducirse en importaciones más baratas y menor presión inflacionaria, mientras que para exportadores podría representar desafíos adicionales al competir con precios en mercados internacionales.