TULA, HIDALGO .-La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la supervisión de las obras de modernización en la Refinería de Tula “Miguel Hidalgo”, dentro de los esfuerzos por recuperar la capacidad de refinación de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y consolidar la soberanía energética nacional.

Durante su visita a las instalaciones en Atitalaquia, Hidalgo, la mandataria destacó la importancia estratégica de la refinería para la producción de petrolíferos, al tiempo que subrayó que la rehabilitación y modernización de las plantas forman parte de una política energética enfocada en garantizar el abasto nacional de combustibles y fortalecer la industria petrolera estatal.
Avances de la modernización de Tula
La Refinería de Tula, con una capacidad de procesamiento de aproximadamente 270 mil barriles diarios, ha avanzado en la instalación de modernas unidades de proceso que permitirán aumentar la eficiencia y disminuir emisiones, en línea con las metas ambientales y productivas del sector energético.

La modernización integral incluye la ejecución de proyectos como la planta de coque, que transforma residuos de refinación en productos de mayor valor y contribuye a reducir la producción de combustóleo. La primera fase de esta obra ya opera, y la segunda está programada para iniciar a mediados de este año, con lo que se prevé completar la rehabilitación del complejo.

Soberanía y autosuficiencia energética
Sheinbaum resaltó que la recuperación de la capacidad de refinación de PEMEX es un paso clave hacia la soberanía energética de México, reforzada además por la recuperación de ocho refinerías, incluidas Dos Bocas, Olmeca y Deer Park, que en conjunto contribuyen a consolidar una producción superior a un millón de barriles diarios de petrolíferos.

En su mensaje, la presidenta aseguró que estos avances reflejan una estrategia de fortalecimiento del sector energético nacional, tras años en los que, dijo, políticas anteriores limitaron la operatividad de la empresa estatal y su capacidad de refinación.
Autoridades del gobierno federal, representantes de PEMEX y del sector energético acompañaron la supervisión, donde se evaluaron los avances técnicos, operativos y ambientales del proyecto que —según los expertos— coloca a México en una mejor posición para reducir su dependencia de combustibles importados y avanzar hacia mayores niveles de autosuficiencia energética.