Nicole Kidman y Keith Urban sellan su divorcio con un acuerdo centrado en sus hijas

Tendencias.- Nicole Kidman y Keith Urban han formalizado su divorcio tras alcanzar un acuerdo legal que prioriza el bienestar emocional y la estabilidad de sus dos hijas adolescentes. La actriz australiana y el cantante de country, que compartieron 21 años de relación —19 de matrimonio—, han optado por un proceso rápido y con bajo perfil mediático, marcando distancia de los prolongados y polémicos divorcios de otras celebridades de Hollywood.

Los documentos judiciales, a los que tuvo acceso la revista People, confirman que ambos renunciaron tanto a la manutención conyugal como a cualquier pensión alimentaria para sus hijas: Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 15. La decisión, inusual en divorcios de alto patrimonio, responde a la solvencia económica de cada uno, que les permite asumir de forma independiente todos los gastos de crianza, educación, salud y actividades de sus hijas.

El acuerdo también establece que Kidman será la principal proveedora de la residencia familiar: las adolescentes vivirán en su casa en el condado de Davidson, en Nashville, durante 306 días al año. Cada parte cubrirá sus propios honorarios legales, además de conservar por separado cuentas bancarias, inversiones, acciones, propiedad intelectual y beneficios como puntos de fidelidad en aerolíneas y hoteles.

Pero el corazón del acuerdo no es financiero, sino emocional. El plan de crianza detalla compromisos claros: no habrá declaraciones negativas entre ellos ni hacia la familia del otro, y ambos deberán fomentar un entorno de respeto y cercanía. Además, se comprometen a impulsar que las jóvenes mantengan vínculos afectivos sólidos con ambos padres, se sientan cómodas en sus dos núcleos familiares y continúen queriendo al otro progenitor sin tensiones ni lealtades divididas.

La separación se hizo pública en septiembre de 2025, citando “dificultades maritales y diferencias irreconciliables” como causa oficial. Aunque la noticia tomó por sorpresa al público, el acuerdo revela que el proceso ya llevaba meses de negociaciones discretas entre sus equipos legales.

Nicole y Keith se casaron en 2006 en Sídney, en una ceremonia católica con más de 200 invitados, en un gesto que entonces también desafió las dinámicas de exclusivas pagadas: decidieron compartir sus fotos de boda de manera pública y sin monetización. A lo largo de los años, se mantuvieron reservados respecto a su vida familiar, permitiendo pocas apariciones públicas junto a sus hijas.

Antes de su relación con Urban, Kidman estuvo casada con Tom Cruise entre 1990 y 2001.

Con este divorcio, el ahora exmatrimonio envía un mensaje atípico para Hollywood: una separación sin guerra legal, sin disputas públicas y sin egos por encima de la familia. Una decisión que, más que cerrar un capítulo, busca que sus hijas puedan seguir escribiendo el suyo sin ruido de fondo.

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