MÉXICO.- La posible incorporación del delantero colombiano Miguel Borja a Cruz Azul atraviesa su momento más delicado. Tras casi un mes en territorio mexicano sin que se concrete su registro oficial, el entorno del futbolista ya evalúa alternativas en otros mercados, debido a la falta de avances en las negociaciones que mantienen a La Máquina sin liberar una plaza de extranjero.
Borja aterrizó en la capital del país el 28 de diciembre de 2025. Durante los últimos días del año entrenó de forma individual, ya que su vínculo contractual con River Plate seguía vigente. A partir del 1 de enero de 2026, el atacante comenzó a trabajar en las instalaciones de La Noria, a la espera de que el club cementero pudiera registrarlo oficialmente ante la Liga MX.
Negociación bloqueada y paciencia agotada
La operación depende directamente de la salida del mediocampista polaco Mateusz Bogusz, quien mantiene negociaciones avanzadas con Houston Dynamo. El problema principal radica en la definición del porcentaje de la carta que conservaría Cruz Azul, específicamente un 30 %, lo que ha retrasado el cierre del acuerdo y, con ello, la liberación de la plaza de No Formado en México.
Mientras tanto, Borja incluso regresó brevemente a Colombia por asuntos familiares y estuvo presente en el duelo ante Puebla en el Estadio Cuauhtémoc, confiando en que su situación se resolviera en cuestión de días. Sin embargo, el retraso provocó que su entorno notificara al club que comenzarán a revisar otras propuestas formales, e incluso el jugador ya abandonó el hotel que le había asignado la directiva cementera.
Cruz Azul acelera gestiones
En La Noria trabajan contra reloj para destrabar la operación con Houston y poder registrar a Borja, o bien utilizar ese espacio para otro refuerzo extranjero de cara al Clausura 2026 y la Concacaf Champions Cup.
Caso Camilo Cándido, otro frente abierto
Otro nombre que complica el panorama administrativo es el del lateral uruguayo Camilo Cándido, quien regresó a Cruz Azul tras finalizar su préstamo con Atlético Nacional en diciembre de 2025. Al no concretarse su venta, el jugador volvió a La Máquina, pero no está registrado para el Clausura 2026 y entrena por separado, mientras su entorno busca una salida que tampoco se ha concretado.





