Foto: @jamie_hongkie / Dime Noticias
México enfrenta el domingo a Inglaterra en los octavos de final del torneo, con estadísticas que ninguna edición reciente le había dado: cuatro partidos, cuatro victorias y portería a cero. Enfrente, una selección inglesa con los mismos goles (8), pero con el triple de tiros para conseguirlos y cinco de esas anotaciones firmadas por una sola persona. La diferencia de estilos ya está en los números. Lo que los datos actuales no pueden resolver es el peso de un patrón histórico que recae sobre México desde 1986 — y que, en los únicos dos casos en que se rompió, tiene una explicación que hoy vuelve a estar presente.
En sus 17 participaciones en mundiales, México ha llegado a cuartos de final exactamente dos veces: en 1970 y en 1986. Las dos veces fue anfitrión. Desde 1994, la selección alcanzó la fase eliminatoria en siete torneos consecutivos — y en los siete cayó en octavos. En Qatar 2022 ni siquiera llegó a esa instancia: quedó eliminada en la fase de grupos por primera vez desde Argentina 1978.
El patrón no es un detalle menor. México ha disputado 60 partidos en torneos mundiales, con 17 triunfos, 15 empates y 28 derrotas. Los goles en contra (101) casi duplican los goles a favor (62). La única señal positiva que ofrece el historial es también la más concreta para este domingo: cuando México es local, el techo histórico sube. El Azteca, que acumula solo dos derrotas en 89 partidos con la selección, vuelve a ser el escenario.
En el torneo actual, México completó la fase de grupos con cuatro victorias, lideró el Grupo A y mantuvo la portería de Raúl “Tala” Rangel a cero. Sus 8 anotaciones llegaron de 5 jugadores distintos, con una efectividad del 16% en los remates. El equipo de Javier Aguirre generó 50 tiros y 7 córners en cuatro partidos.
Inglaterra, por su parte, lideró el Grupo L con tres victorias y un empate. También suma 8 goles, pero llegó a ellos con un perfil completamente distinto: 74 tiros a portería (24 más que México) y 29 córners (cuatro veces más), aunque con una efectividad menor, del 11%. Cinco de esos ocho goles son de Harry Kane. La defensa inglesa, en cambio, ya recibió tres goles en el torneo — a diferencia de México, la solidez defensiva no es su mayor argumento.
Los datos apuntan a un choque de filosofías: la eficiencia y el orden defensivo mexicanos contra el volumen y la insistencia ingleses, encabezados por el delantero del Bayern München.
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