México Chequia 3-0 — y con eso, historia. La selección nacional cerró la fase de grupos del Mundial con una goleada ante la República Checa en el Estadio Ciudad de México y con un récord que nunca había logrado: nueve puntos de nueve posibles y tres partidos sin recibir gol. El equipo de Javier Aguirre avanza a los dieciseisavos de final como líder del Grupo A, invicto, con la portería en cero y el ambiente del Azteca encendido por una noche que terminó con un regalo inesperado para la afición.
México Chequia 3-0: cómo se construyó la goleada
El partido tardó en abrirse. Chequia planteó un bloque bajo y México tuvo la pelota sin encontrar el espacio hasta el minuto 54, cuando Mateo Chávez desparramó a un defensa dentro del área y definió con la zurda para el 1-0. El gol desbloqueó al equipo.
Seis minutos después llegó el 2-0: Jorge Sánchez inició la jugada por la derecha; el remate fue rechazado por el portero checo, pero Julián Quiñones — atento al rebote — empujó el balón a la red para su segundo tanto en el certamen. El resultado ya no tuvo vuelta atrás.
El tercero llegó en el tiempo de compensación, con un potente disparo de Álvaro Fidalgo que cerró el marcador en 3-0 y terminó de despejar cualquier duda sobre el resultado.
El regalo de Aguirre: Ochoa sale al campo y el Azteca explota
Al minuto 78, con el partido ya controlado, Javier Aguirre tomó una decisión que la afición esperaba: Guillermo Ochoa salió a calentar entre los aplausos del estadio y entró al campo para disputar sus primeros minutos en el certamen. El portero histórico de la selección, que no había tenido actividad en los dos partidos previos, fue recibido con una ovación generalizada en el Estadio Ciudad de México.
Fue el cierre simbólico de una fase de grupos que México nunca había completado de esta manera: tres victorias, nueve puntos, cero goles en contra. La selección espera ahora conocer a su rival en la ronda de 16, con la confianza que da una justa grupal histórica.






