Nuevo León.-En el marco de las acciones permanentes para la protección, conservación y preservación de la fauna silvestre, la División Ambiental llevó a cabo la liberación de un ejemplar de caracara en el Parque Ecológico Charco Azul, ubicado en el municipio de Juárez, Nuevo León, luego de haber concluido satisfactoriamente un proceso integral de rescate, rehabilitación y evaluación médica especializada.
El ave fue asegurada y decomisada por Rangers de la Guardia Forestal en coordinación con personal de Parques y Vida Silvestre del Estado durante un operativo de inspección y vigilancia. Durante dichas acciones se detectó que el ejemplar era mantenido de manera ilegal por un particular, situación que representa una falta grave a la normatividad ambiental vigente. La persona involucrada fue puesta a disposición de las autoridades correspondientes para el seguimiento legal por la tenencia ilegal de vida silvestre.
Tras el rescate, el caracara quedó bajo el resguardo de médicos veterinarios especializados, quienes realizaron una evaluación clínica completa para determinar su estado de salud. Durante este periodo, el ave recibió atención médica, alimentación adecuada y monitoreo constante para garantizar su recuperación física y su bienestar general. Posteriormente, se llevaron a cabo pruebas de vuelo controladas y evaluaciones de comportamiento, con el objetivo de confirmar que conservaba sus habilidades naturales y que contaba con la aptitud necesaria para reintegrarse a su entorno natural.
“Para las rapaces, lo ideal es darles la oportunidad de volar y decidir. Elegimos este punto en el cañón por ser una zona segura y que forma parte de su hábitat natural. El ejemplar demostró, en las pruebas realizadas, que se encuentra apto para su liberación”, explicó Ricardo Magin, Comandante de la Guardia Forestal.
La liberación se realizó en un sitio previamente seleccionado por biólogos y técnicos de Parques y Vida Silvestre, el cual es considerado un refugio seguro y forma parte de la distribución natural de la especie, lo que incrementa las probabilidades de adaptación, supervivencia y reintegración exitosa al ecosistema.
“Esta acción refuerza nuestro compromiso con la conservación de la biodiversidad de la entidad y sirve como un recordatorio a la ciudadanía de que la vida silvestre no es una mascota. La tenencia ilegal de especies afecta el equilibrio ecológico y conlleva sanciones severas contempladas en la ley”, agregó Raúl Lozano Caballero, Secretario de Medio Ambiente.
Finalmente, la División Ambiental exhorta a la población a reportar cualquier situación que ponga en riesgo a la fauna silvestre a través del número 070, contribuyendo así a la protección del patrimonio natural de Nuevo León y al cuidado responsable del medio ambiente.
