ESTADOS UNIDOS.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una nueva alerta tras actualizar su clasificación global de causas de muerte: los padecimientos del corazón continúan ocupando el primer lugar a nivel mundial. De acuerdo con el organismo, afecciones como la cardiopatía isquémica y los accidentes cerebrovasculares representan la mayor proporción de fallecimientos.
Según el informe, la cardiopatía isquémica por sí sola concentra alrededor del 13 % de todas las muertes registradas en el planeta, lo que la convierte en la amenaza más letal para la población.
Especialistas en salud señalan que mantener una vida activa, dormir lo suficiente y seguir una alimentación equilibrada conforman la base para proteger el sistema cardiovascular y reducir el impacto de hábitos que diariamente someten al organismo a estrés físico y metabólico.
Alimentación y corazón: lo que aconsejan evitar
Partiendo del principio de que la dieta influye directamente en la salud, cardiólogos recomiendan moderar —e incluso eliminar— ciertos productos que se consumen de manera habitual, especialmente en países donde predominan los alimentos procesados, como México.
Los expertos subrayan que las elecciones diarias son determinantes: una alimentación enfocada en productos naturales y frescos puede disminuir de forma considerable la aparición de trastornos cardíacos.
Entre los artículos que sugieren restringir destacan:
Carnes frías y embutidos
Salchichas
Kétchup en grandes cantidades
Pollo rostizado comercial
Salsa BBQ
Uso excesivo de sal de mesa
Aderezos industriales bajos en grasa
Cereales con alto contenido de azúcar
Leches vegetales endulzadas
Productos “light” altamente procesados
Estos alimentos suelen incluir conservadores, sodio en niveles elevados, azúcares añadidos y grasas trans, componentes que favorecen la inflamación de las arterias, elevan la presión arterial y aceleran el desarrollo de aterosclerosis.
En contraste, recomiendan optar por frutas, verduras, leguminosas, proteínas magras y grasas naturales, una combinación que puede mejorar significativamente la salud cardiovascular a largo plazo.
México enfrenta una crisis silenciosa de salud cardíaca
En territorio mexicano, los padecimientos del corazón representan una emergencia sanitaria en crecimiento. Las cifras oficiales muestran una tendencia preocupante: en 2021, cerca de 220 mil personas murieron por enfermedades cardiovasculares, de las cuales más de 177 mil fallecimientos estuvieron vinculados a infartos, de acuerdo con la Secretaría de Salud.
El Instituto Nacional de Cardiología “Ignacio Chávez” señala que la mayoría de estos casos podrían prevenirse, pues están vinculados con factores de riesgo controlables. Hermes Ilarraza Lomelí, jefe del Departamento de Rehabilitación Cardíaca, explicó que el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol elevado y la diabetes mal controlada siguen siendo los detonantes más frecuentes.
El especialista también destacó que la intervención médica temprana y los programas de rehabilitación permiten que un gran número de pacientes recupere su capacidad funcional tras un evento cardíaco, facilitando su reintegración a la vida cotidiana.
La magnitud del problema quedó reflejada en el registro total de mortalidad de 2021: de aproximadamente 1.1 millones de fallecimientos, uno de cada cinco estuvo relacionado con enfermedades del corazón. El 78 % de estas muertes correspondió a infartos del miocardio o cardiopatía isquémica.
Las cifras alertan además sobre un fenómeno creciente: cada vez más adultos jóvenes, incluso entre los 30 y 35 años, desarrollan cuadros cardíacos graves asociados a estilos de vida poco saludables.