La FIFA tomó este domingo una decisión sin precedentes en la historia del torneo: suspendió la sanción de una tarjeta roja que el delantero Folarin Balogun, de la selección de Estados Unidos, recibió en el partido de dieciseisavos de final ante Bosnia y Herzegovina. Balogun podrá jugar el lunes frente a Bélgica. Es la primera vez desde 1962 que una expulsión en plena Copa del Mundo no deriva en al menos un partido de suspensión. Bélgica, el equipo directamente afectado, respondió con un comunicado oficial que lo dijo sin rodeos: “No sabía que era el día de los inocentes.”
Por qué la FIFA suspendió la roja de Balogun: el Artículo 27 versus el reglamento que todos conocían
La federación internacional justificó su decisión invocando el Artículo 27 de su Código Disciplinario, que otorga al Comité Disciplinario la facultad de suspender la ejecución de una sanción previamente impuesta. El problema, según la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA), es que ese mismo código incluye el Artículo 66.4, que establece con claridad que “una tarjeta roja conlleva automáticamente una suspensión para el próximo partido del equipo”. No hay margen de interpretación, argumentan los belgas.
La contradicción no termina ahí. El Artículo 10.5 del Reglamento de Competición del torneo repite la misma norma, la Circular No. 16 —distribuida a todas las asociaciones participantes el 12 de mayo de 2026— la reafirmó explícitamente, y la regla se reitera en cada reunión de coordinación previa a cada partido. La RBFA señala que la FIFA actuó en contra de sus propias disposiciones, tanto escritas como verbales y circulares.
Trump llamó a Infantino y la Casa Blanca en el centro del escándalo
Una fuente familiarizada con el asunto confirmó a CNN que el presidente Donald Trump llamó personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, después de la expulsión de Balogun, y le pidió que revisara la decisión. Días después llegó la reversión. Trump celebró el resultado en Truth Social: “¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia! Presidente DONALD J. TRUMP”.
La relación entre Trump e Infantino no es nueva: la FIFA le otorgó al presidente estadounidense un premio “Peace Prize” durante el sorteo del torneo, una decisión que en su momento fue ampliamente interpretada como un gesto de cortesía hacia el mandatario del país anfitrión. La FIFA no respondió inicialmente a las preguntas de CNN sobre si la Casa Blanca influyó en la decisión sobre Balogun.
Hay un antecedente que la FIFA podría invocar: en noviembre pasado, Cristiano Ronaldo recibió una suspensión de tres partidos en la fase de clasificación por una tarjeta roja directa. Tras cumplir uno, la comisión disciplinaria le conmutó los dos restantes por un período de prueba de un año, bajo el mismo Artículo 27. Esa decisión lo mantuvo disponible para el inicio del torneo. La diferencia, señalan los críticos, es que aquello ocurrió en una fase clasificatoria, no en plena eliminatoria de un Mundial.
Bélgica investiga opciones: el comunicado que no dejó nada sin decir
La RBFA publicó un comunicado que detalló, artículo por artículo, las contradicciones de la decisión y anunció que investigará “todas las opciones disponibles” para “salvaguardar los legítimos derechos de todos los equipos participantes y proteger los principios fundamentales del fair play”. El técnico belga Rudi Garcia fue más directo ante los reporteros: “No sabía que en las oficinas de la FIFA el 5 de julio correspondía al 1 de abril. En Europa, fue un descubrimiento para mí. La federación belga no defiende a la selección nacional, defiende al fútbol en general. Defiende su integridad. Defiende su ética.”
El partido entre Estados Unidos y Bélgica se juega el lunes 6 de julio a las 17:00, hora de Seattle. Balogun, el máximo goleador de su equipo en el torneo con tres goles en cuatro partidos, jugará.







