Foto: Cuenta personal de X de @Ramin_Rezaian_
El viernes 27 de junio, en Seattle, la selección iraní empató con Egipto en su último partido de la fase de grupos del Mundial 2026. Con tres empates y tres puntos, Irán quedó eliminada del torneo al ser superada en los criterios de desempate. Tras confirmarse la eliminación, el Departamento de Medios del equipo emitió un comunicado oficial de agradecimiento a México y a Tijuana, ciudad donde el equipo concentró durante todo el torneo. Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al tema en su conferencia de prensa matutina.
El agradecimiento tiene un origen concreto: las restricciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos obligaron al equipo a concentrar en Tijuana durante todo el torneo. Para sus dos primeros partidos en Los Ángeles, el equipo cruzaba la frontera apenas el día anterior al encuentro y regresaba a México inmediatamente después. Varios miembros del cuerpo técnico vieron negadas sus visas.
En conferencia de prensa previa al partido ante Egipto, Amir Ghalenoei, director técnico de la selección iraní, reconoció ante medios de comunicación que las restricciones “nos afectaron físicamente” en los partidos anteriores, según reportó Reuters. El técnico añadió que la posibilidad de ingresar a Estados Unidos con mayor anticipación “era nuestro derecho, que deberíamos haber tenido en los dos partidos previos”. Para el tercer encuentro, disputado en Seattle, Washington concedió cierta flexibilización; aunque la federación iraní denunció que las autoridades del aeropuerto aún “causaron problemas” durante el traslado del equipo.
Tijuana respondió de otra manera. El pueblo salió a recibirlos con mariachis. Los despidió con cariño. Al quedar eliminados, el Departamento de Medios de la Selección Nacional de Fútbol de Irán emitió un comunicado oficial que la Embajada de Irán en México difundió en sus redes sociales: “Queremos extender nuestro más profundo agradecimiento al maravilloso pueblo de México, especialmente a la hermosa ciudad de Tijuana y a sus amables y cálidos habitantes. Nos recibieron con generosidad y una hospitalidad genuina que nos hizo sentir como en casa. Para todos nosotros, dejar Tijuana es realmente difícil”.
El comunicado también agradeció explícitamente al Gobierno de México —no solo a su gente— “por su hospitalidad y respeto”, y reconoció a los medios de comunicación por haber dado cobertura “al trato injusto y antideportivo que enfrentó nuestra delegación durante su estancia” en territorio estadounidense. El defensa Ramin Rezaeian fue uno de los jugadores que compartió el comunicado en sus redes personales.
En sus historias de Instagram escribieron la frase que sintetizó todo lo vivido: “La amistad no necesita traducción. Gracias México por abrirnos sus puertas. Su acto se quedó en nuestros corazones”.
El defensa Ramin Rezaeian fue más personal aún: “En nombre mío y de todos mis compañeros, quiero expresar nuestro más sincero agradecimiento y profunda gratitud a México por su cálida hospitalidad. Nos han llenado de amor, calidez y una amabilidad inolvidable. Gracias al maravilloso pueblo mexicano por su cariño y apoyo, que nos han hecho sentir como en nuestro segundo hogar”.
La historia cruzó fronteras. El 28 de junio, un día antes de su eliminación, la Embajada de Irán en Eslovenia (@IranSlovenia) publicó en X un video animado que recorre la estancia del equipo en México con la pregunta “Gracias México… por elegir a la gente por encima de la política y los debates” y la frase “donde nuestra humanidad fue encontrada”. El video suma más de 71,000 visualizaciones, 4,000 me gusta y 860 retuits. Una de sus frases sintetiza el contexto geopolítico de la participación iraní: “pero en 2026, la guerra no era una metáfora”.
La despedida no terminó en palabras. Antes de abandonar el país, Rezaeian publicó en X un llamado a la afición iraní para que acudiera al Estadio Azteca a apoyar a México en su partido de dieciseisavos de final contra Ecuador. “La cita es en el Estadio Azteca. Los esperamos para llenar las tribunas y unirse en una sola voz, no solo por nuestro equipo, sino para apoyar con toda la pasión y el corazón a nuestra otra selección: ¡México!”, escribió. El mensaje fue reposteado por la Embajada de Irán en México y superó las 223,000 visualizaciones en pocas horas.
El equipo también publicó un extenso mensaje de cierre: “En México encontramos respeto, cariño y una familia. Nos iremos de México, pero México nunca se irá de nuestros corazones. Les deseamos el mayor de los éxitos. Y recuerden siempre: ‘Irán, hermano… ya eres mexicano’. ¡Viva Tijuana! ¡Viva México!”.
Esta mañana, en su conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió a lo ocurrido con Irán como expresión de algo más profundo en la política exterior mexicana. “Es la expresión del pueblo. La hospitalidad, el cariño y particularmente a quienes sufren”, dijo. “La virtud de la política exterior mexicana es que es la relación entre los pueblos, no solo entre los gobiernos. Y eso es parte de la Doctrina Estrada”.
Sheinbaum subrayó que la recepción en Tijuana no fue organizada por nadie: “Fue totalmente orgánico. Fue el pueblo de Tijuana el que salió a recibirlos, a llevarles mariachis, a recibirlos cuando regresaban. No tiene nada que ver con la política. Es el apoyo, la humanidad, el cariño, que es lo que se ve en México”. La mandataria vinculó esos valores con la herencia de las culturas indígenas, “donde el valor comunitario está por encima del valor individual”.
Para Ghalenoei, más allá del resultado, la historia del equipo merecía reconocimiento: “Lo que han hecho estos jóvenes jugadores de la selección nacional de Irán debería quedar para la historia”. Tal vez tenga razón. Pero la historia que quedará no es de goles ni de trofeos. Es la de una ciudad fronteriza que hizo lo que sabe hacer mejor, y de un equipo que lo notó.
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