Horror en Hong Kong: al menos 65 muertos tras incendio en complejo residencial

Un incendio devastador que estalló el 26 de noviembre de 2025 en el complejo residencial Wang Fuk Court, del distrito Tai Po, en Hong Kong, ha dejado hasta ahora al menos 65 personas muertas y decenas de heridos. Las autoridades locales califican este suceso como el incendio más mortal en décadas en la ciudad.

El complejo, conformado por ocho torres residenciales de más de 30 pisos, se encontraba en proceso de renovación: tenían instalados andamiajes de bambú y redes de seguridad alrededor de los edificios.

Cómo se propagó el fuego

El fuego habría iniciado externamente, en los andamiajes de bambú recubiertos con materiales inflamables, y se propagó con velocidad hacia los interiores y los edificios contiguos.

 Las llamas abarcaron siete de las ocho torres del conjunto habitacional, lo que complicó tremendamente las labores de rescate. El desastre alcanzó tal magnitud que los servicios de emergencia declararon un “incendio de máximo nivel de alarma” (nivel 5), una rarísima designación, apenas activada en contadas ocasiones en Hong Kong.

Graves consecuencias: víctimas, desaparecidos y evacuados

Además de los al menos 65 fallecidos, hay decenas de heridos y cientos de personas desaparecidas — muchas de ellas de edad avanzada.

Las autoridades han reportado cerca de 279 personas que aún no han sido localizadas.

Miles de residentes fueron evacuados. Más de mil personas se trasladaron a albergues, mientras los bomberos — decenas de equipos con cientos de efectivos — trabajaban sin descanso entre columnas de humo, escombros y escombros de la estructura colapsada.

Investigaciones y responsabilidad: ¿qué falló?

El origen del incendio aún está bajo investigación, pero ya se apunta a los materiales de construcción usados durante la renovación — poliestireno, redes plásticas, andamiaje de bambú — como elementos altamente inflamables que aceleraron la propagación del fuego.

Las autoridades han detenido a tres personas —empleados de la empresa responsable de la obra— bajo cargos de posible homicidio involuntario o negligencia grave, mientras se revisan los permisos y estándares de seguridad que se aplicaron en la remodelación.

También se han reabierto debates en Hong Kong sobre el uso de materiales de bajo costo, regulaciones de construcción y supervisión en proyectos de renovación de vivienda social, así como la necesidad urgente de revisar normas de seguridad.

Impacto social y alarma comunitaria

Este incendio ha conmocionado no solo a Hong Kong, sino al mundo: se ha convertido, por número de víctimas, en uno de los desastres urbanos más graves en la memoria reciente de la ciudad. Muchas familias han perdido a seres queridos, viviendas y pertenencias. Otras aún esperan noticias de desaparecidos.

Se ha puesto en evidencia la vulnerabilidad en viviendas populares sometidas a renovaciones sin controles adecuados, y se han encendido alertas sobre negligencia institucional y responsabilidad de contratistas. Varias voces exigen una revisión profunda de las regulaciones de edificación, mantenimiento y seguridad en conjuntos residenciales.

En lo inmediato, rescate, ayuda humanitaria, atención médica y apoyo psicológico a damnificados y desplazados son prioridad. Las autoridades responsabilizadas afirmaron su compromiso de investigar a detalle y sancionar a quienes resulten responsables.

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