Los fabricantes automotrices líderes a nivel mundial —General Motors, Tesla y Toyota— han solicitado formalmente al gobierno de Donald Trump que extienda el Tratado Entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) antes de su revisión formal prevista en 2026.
En presentaciones ante la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., las compañías advirtieron que la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC podría afectar inversiones, producción automotriz y la competitividad de la región norteamericana.

Puntos clave de la petición
- Las automotrices afirmaron que el T-MEC permite “la integración regional” que ofrece “ganancias de eficiencia” y representa “decenas de miles de millones de dólares en ahorros anuales”.
- Señalaron que, sin una extensión anticipada del tratado, podrían verse ralentizadas decisiones sobre nuevas inversiones en Estados Unidos, México y Canadá, especialmente en el sector de vehículos eléctricos y componentes automotrices.
- La petición incluye también la solicitud de posibles modificaciones al T-MEC para que se ajuste a las nuevas realidades de producción, tecnología y transición hacia vehículos eléctricos.

Implicaciones para México y América del Norte
- Una extensión del T-MEC ofrecería mayor certidumbre a las cadenas de suministro automotrices que abarcan México, EE.UU. y Canadá, lo que beneficia a la industria en los tres países.
- Para México, evitar la incertidumbre permitirá mantener o atraer inversiones en manufactura de autopartes, producción de vehículos eléctricos y ensambles, lo que se traduce en empleo y valor agregado.
- Si no se llega a un acuerdo, existe el riesgo de que los fabricantes reevalúen sus estrategias de expansión en la región, lo que podría afectar directamente al mercado laboral mexicano y a su integración industrial con EE.UU. y Canadá.
