ESTADOS UNIDOS.- El turismo argentino terminó el año pasado con una marcada profundización de una tendencia que venía asomando desde hacía tiempo: con un dólar estable y sin saltos abruptos, para muchos argentinos resultó más conveniente planificar vacaciones fuera del país.
De acuerdo con un informe elaborado por la Fundación Mediterránea–IERAL, entre enero y noviembre de 2025 alrededor de 11,2 millones de residentes viajaron al exterior, mientras que solo 4,8 millones de visitantes extranjeros ingresaron al país. Esta diferencia generó un saldo negativo de 6,4 millones de personas, un volumen similar al déficit turístico registrado en 2017. En otras palabras, por cada turista que eligió Argentina, hubo 2,3 argentinos tomando un vuelo hacia otro destino.
Impacto económico y presión sobre las reservas
El estudio estima que el año habría cerrado con una salida de divisas de entre USD 12.000 millones y USD 13.000 millones. Al descontar los dólares aportados por el turismo receptivo —unos USD 4.500 millones—, el déficit final se ubicaría entre USD 7.000 y USD 8.500 millones, en un contexto donde las reservas del Banco Central estaban bajo fuerte presión.
No obstante, los especialistas aclaran que se trata de cálculos preliminares, ya que aún no se habían incorporado los datos oficiales del Indec correspondientes a diciembre, tradicionalmente uno de los meses más activos por las vacaciones y el cierre del ciclo escolar.
Perspectivas para la temporada 2025/2026
A pesar del panorama desfavorable, el sector podría mostrar cierta estabilización en los próximos meses. La menor incertidumbre económica tras el proceso electoral y un clima macroeconómico más previsible quitaron urgencia a la idea de viajar al exterior “antes de que el dólar suba”. El BCRA, además, apuesta a que la actualización de las bandas cambiarias según inflación reduzca el riesgo de movimientos bruscos en la cotización.
Otro factor a considerar es el encarecimiento de Brasil, generado por la apreciación del real, mientras que en Argentina el dólar avanzó por encima de los precios y los salarios durante 2025, modificando las ecuaciones de costos.
También aparece el “efecto Messi”, ya que el Mundial de Fútbol 2026 en Estados Unidos podría motivar a muchos argentinos a reservar desde ahora recursos para viajar al evento, afectando la elección de destinos en el corto plazo.
Cómo se comportaron las búsquedas de viajes
El informe analizó además las búsquedas online de vuelos, hoteles y paquetes turísticos. Las consultas para viajar al exterior se mantienen en niveles altos, aunque ya no crecen como en temporadas anteriores y se ubican incluso por debajo de la previa al verano 2024/2025, considerado un pico histórico de turismo emisivo.
En contraste, las búsquedas para vacacionar dentro del país sufrieron una fuerte caída del 18% entre septiembre y octubre, influenciadas por el clima de incertidumbre previo a las elecciones legislativas. Sin embargo, hacia noviembre y los primeros días de diciembre lograron recuperarse y regresar a niveles similares a los del año previo.
Según las proyecciones, durante la actual temporada de verano volvería a registrarse un saldo negativo en los flujos internacionales, ya que el turismo receptivo no muestra señales de recuperación suficiente y continúa condicionado por la competitividad cambiaria y la falta de eventos internacionales de alto impacto en Argentina.