MÁLAGA, ESPAÑA.— Un hecho insólito ocurrido en el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol ha causado sorpresa y debate internacional: una familia británica fue acusada de intentar embarcar en un avión a una mujer de 89 años que ya había fallecido, asegurando al personal que la anciana simplemente estaba “muy cansada y dormida”.

El incidente se registró el pasado 18 de diciembre, cuando la mujer fue trasladada en silla de ruedas por cinco de sus familiares hasta la puerta de embarque de un vuelo de easyJet con destino a Londres-Gatwick. Testigos relatan que los parientes afirmaron que la mujer estaba indispuesta por el viaje, incluso cuando empleados y otros pasajeros notaron que no reaccionaba a estímulos.

A pesar de las dudas, el grupo logró que la anciana subiera al avión y se sentara en la parte trasera de la aeronave. No obstante, cuando el avión estaba listo para despegar, la tripulación se percató de que la mujer no presentaba signos vitales y se activaron los protocolos de emergencia.
Debido a ello, el vuelo se detuvo y regresó a la puerta de embarque, y la aeronave sufrió un retraso de alrededor de 12 horas mientras los servicios de emergencia confirmaban el fallecimiento de la pasajera y atendían la situación.

Algunos medios señalaron que la familia afirmó tener un certificado médico que la habilitaba para viajar, y la aerolínea easyJet posteriormente indicó que la mujer había sido considerada “apta para volar” al momento de subir al avión.
Este episodio ha generado reacciones variadas entre pasajeros y usuarios en redes sociales, que se mostraron impactados y cuestionaron los controles de salud y seguridad en los procesos de embarque.