Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, obispo emérito de la Diócesis de Cancún-Chetumal, falleció a los 76 años, según confirmaron los Legionarios de Cristo el 22 de enero de 2026.

La noticia de la muerte del prelado conmovió a la comunidad católica, autoridades eclesiásticas y fieles, quienes expresaron profundas condolencias por su partida y destacaron su compromiso con la pastoral y su cercanía con las comunidades de Quintana Roo y zonas aledañas.
Historia de su vida y servicio religioso
Nacido en 1949, Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas dedicó gran parte de su vida al servicio del evangelio.
Inició su formación en la Congregación de los Legionarios de Cristo, donde se ordenó sacerdote y desarrolló una labor pastoral enfocada en la fe, la educación y el acompañamiento espiritual.

Su liderazgo y vocación los llevaron a ser nombrado obispo de la diocesis Cancún-Chetumal en 2004, cargo desde el cual impulsó la consolidación de parroquias, programas de evangelización y proyectos de asistencia social.
Durante su episcopado, el obispo emérito trabajó estrechamente con comunidades locales para fortalecer la vida espiritual de miles de fieles, ganándose el respeto y cariño de quienes lo conocieron.

Su labor incluyó también el impulso de iniciativas educativas y obras sociales que marcaron la vida de generaciones en la región.
Mensajes de condolencias y legado pastoral
Tras el anuncio de su muerte, diversas diócesis, líderes religiosos y fieles compartieron mensajes de apoyo y condolencias, reconociendo la dedicación de Mons. Pedro Pablo Elizondo Cárdenas a la Iglesia y a los más necesitados.
Las autoridades eclesiásticas destacaron su liderazgo ejemplar, humildad y su capacidad para construir puentes entre comunidades diversas, dejando un legado pastoral duradero.
Fieles y colaboradores recordaron con gratitud su escucha atenta, su cercanía pastoral y el impacto positivo de su misión evangelizadora, expresando cariño y respeto hacia su figura.
Último adiós y despedida
La Diócesis de Cancún-Chetumal convocó a varias celebraciones, incluyendo misas de acción de gracias y momentos de oración para honrar la memoria de Mons. Elizondo Cárdenas.
La comunidad católica fue invitada a participar en estos actos para elevar oraciones por su eterno descanso y brindar consuelo a su familia y seres queridos.
En este momento de duelo, la Iglesia continúa preservando su enseñanza y ejemplo de vida al servicio de Dios y la gente.






