¿Euphoria es un plagio? La fotógrafa que Sam Levinson habría borrado

Tendencias.- Petra F. Collins, fotógrafa y directora conocida por su estética “dreamy / grainy” y por videoclips con artistas como Olivia Rodrigo, dijo en una entrevista que Sam Levinson la contactó porque su serie ‘Euphoria’ se había basado en el “vibe” de sus fotografías, que la invitó a Los Ángeles, que ella trabajó en la idea durante meses y que luego HBO la descartó por ser “demasiado joven”. Collins afirmó que, al ver las imágenes promocionales y el estilo final de ‘Euphoria’, sintió que su trabajo había sido copiado y que el público terminó asociando su estética con la serie.

“Me mudé a Los Ángeles (L.A) y trabajé para HBO por 5 meses…. yo estaba, ‘Estoy dirigiendo el show.’ …..
[Y] en el último minuto, HBO estaba, ‘No te vamos a contratar por que eres muy joven.’”

Según su versión, tras ser descartada, creyó que su concepto sería desechado. Pero cuando vio un cartel publicitario de la serie, se dio cuenta de que la estética: luces neón, filtros, vestuario, atmósfera, era prácticamente una copia de su trabajo. Ese descubrimiento la dejó “devastada”.

“Un año más tarde, me salí de mi departamento y vi este espectacular [para Euphoria], y fue exactamente… una copia de mi trabajo. Empecé a llorar”.

Collins afirma que la repercusión del show la obligó a redefinir su estilo: muchas personas ya no la reconocían por su identidad visual original sino por una estética que ahora pertenece al imaginario colectivo de ‘Euphoria’.

¿Quién es Petra Collins?

Es una fotógrafa y directora canadiense-húngara reconocida por su estilo distintivo: fotografías oníricas, granulado de película, uso de neón y un enfoque íntimo, nostálgico, ligado muchas veces a la adolescencia, la feminidad y el despertar.

Su trabajo trascendió la fotografía editorial: ha colaborado con grandes marcas de moda como Gucci, Bimba y Lola, en publicaciones como Vogue, Elle, y dirigiendo videoclips para artistas como Olivia Rodrigo; Ademas de haber sido considerada parte de una ola de fotógrafas que marcaron una estética propia en la cultura visual de la última década.

Las respuestas y los matices: versiones contrapuestas

Según un artículo de ‘The Daily Beast’, personas cercanas a Levinson aseguran que, aunque él fue fan del trabajo de Collins, nunca se le prometió oficialmente la dirección de la serie: “no fue algo garantizado, en última instancia la decisión dependía de la cadena”.

Además, se señaló que ‘Euphoria’ es una adaptación de una serie israelí, lo que, según esa fuente, complicaría la idea de plagio directo de estilo fotográfico, pues habría múltiples influencias.

Hasta ahora, no hay registro público de una demanda o proceso legal iniciado por Collins contra Levinson o la cadena. Las acusaciones permanecen en el ámbito de declaraciones personales, testimonios y opiniones públicas.

La controversia abrió un debate mucho más amplio que va más allá de una acusación puntual de plagio. Muchos seguidores y críticos visuales han reaccionado con indignación. Algunos aseguran que no se trata solo de “inspiración”, sino de apropiación sin crédito.

Como una usuaria en redes describió:

“Imagina desarrollar un estilo durante años… solo para que alguien más lo use a gran escala y le pongan otro nombre.”

Por otro lado, hay quienes consideran que reclamar la “propiedad exclusiva” de una estética es complicado: los estilos visuales evolucionan, se influencian mutuamente, y muchas series, películas o fotógrafos pueden compartir rasgos similares sin que haya una filiación directa.

En todo caso, el caso de Collins expone un conflicto recurrente en la industria audiovisual: el de las creadores jóvenes, usualmente mujeres, cuya voz estética termina invisibilizada cuando la producción pasa a manos de gigantes, y los créditos se diluyen.

El reclamo de Petra Collins contra ‘Euphoria’ y Sam Levinson no es menor: cuestiona las prácticas de apropiación estética, falta de crédito y la invisibilización de talento femenino en la industria audiovisual. Hay declaraciones firmes, contexto, y un patrón de muchas voces que respaldan su versión.

Sin embargo, hasta ahora la acusación no ha derivado en un proceso judicial público que lo formalice como “plagio” bajo leyes de derechos de autor: lo que existe es un conflicto ético y artístico, más que legal.

Para quienes consumen cine, series o moda, este caso sirve como recordatorio: detrás de cada estilo “viral” o “icónico” puede haber artistas invisibilizadas. Y reconocerlas puede ser tan importante como disfrutar del contenido final.

Espectáculos Dime Noticias Jalisco, Stephanie Valerio, Reportera

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