MÉXICO.- Durante los últimos días, diversos titulares encendieron las alarmas al sugerir que el consumo de melatonina uno de los suplementos para dormir más populares podría asociarse con un aumento significativo en el riesgo de insuficiencia cardíaca.
Advertencias
Las advertencias surgieron a raíz de una investigación inédita que será presentada la próxima semana en la conferencia científica de la Asociación Americana del Corazón, en Nueva Orleans.
Especialistas
Sin embargo, especialistas en medicina del sueño advirtieron que no es posible establecer conclusiones firmes basadas en los resultados. El estudio no ha sido revisado por pares y presenta limitaciones relevantes, entre ellas que no demuestra causalidad entre el uso de melatonina y los problemas cardíacos.
Para muchos expertos, la explicación más probable es que el propio insomnio —o condiciones asociadas como la apnea del sueño sin diagnosticar— podría ser responsable del aumento del riesgo. En ese escenario, la melatonina sería simplemente un “testigo inocente”, explicó el Dr. Sujay Kansagra, neurólogo y especialista en sueño de Duke Health.
“El estudio me dejó con más interrogantes que certezas”, afirmó.
¿Qué revela la investigación?
Los autores del estudio analizaron los historiales médicos de más de 130.000 adultos con diagnóstico de insomnio. Los dividieron en dos grupos: quienes habían tomado melatonina durante al menos un año y quienes no tenían registro de haberla utilizado.
Al evaluar el riesgo de insuficiencia cardíaca durante cinco años, observaron que el 4,6 % de las personas que consumían melatonina desarrollaron insuficiencia cardíaca, frente al 2,7 % del grupo que no la tomaba. Esto sugiere un incremento del 90 % en el riesgo. También se reportaron mayores tasas de hospitalización y mortalidad en usuarios habituales de melatonina.
Aun así, el autor principal del estudio, el Dr. Ekenedilichukwu Nnadi, reconoció que algunos titulares resultaron “más alarmistas que lo que los datos permiten afirmar”.
“Lo que encontramos fue una asociación, no una prueba de que la melatonina cause daño”, recalcó.
Las limitaciones del estudio
Una de las principales debilidades es que solo se contabilizó la melatonina adquirida con receta médica. En países como Estados Unidos, donde se vende libremente, muchos consumidores no quedan registrados en sus historiales clínicos, lo que dificulta una comparación confiable entre grupos.
Tampoco se incluyeron datos sobre dosis, horarios de consumo o gravedad del insomnio, factores que podrían influir en la salud cardiovascular.
Para determinar si la melatonina representa un riesgo real, sería necesario realizar ensayos clínicos controlados, indicaron los especialistas.
¿Qué implicaciones tiene para los consumidores?
Los expertos coinciden en que el estudio no ofrece evidencia suficiente para afirmar que la melatonina daña el corazón. Sin embargo, sirve como recordatorio de que los suplementos —aunque imiten hormonas naturales— no están libres de efectos secundarios.
Además, la melatonina no suele ser una solución efectiva para el insomnio crónico. Su función principal es indicar al cerebro que se acerca la hora de dormir, no inducir el sueño directamente. En muchos estudios, su eficacia no supera la de un placebo.
“La búsqueda de un remedio rápido para dormir mejor nos desvía de estrategias probadas, como la terapia cognitivo-conductual o la higiene del sueño”, señaló Kansagra.






