VENEZUELA.- El gobierno de Estados Unidos anunció este viernes un nuevo paquete de sanciones dirigidas a familiares y personas cercanas al círculo del presidente venezolano, Nicolás Maduro, como parte de su estrategia para debilitar lo que califica como una estructura de narcocorrupción que respalda al poder en Venezuela.
La decisión fue comunicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), organismo del Departamento del Tesoro, y pone el foco en parientes directos de Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de la primera dama Cilia Flores, así como en individuos vinculados al empresario panameño Ramón Carretero Napolitano. Según Washington, todos ellos estarían relacionados con maniobras financieras que favorecen al gobierno de Maduro.
Estados Unidos recordó que el pasado 11 de diciembre ya había sancionado a Efraín Antonio Campo Flores, acusado por las autoridades estadounidenses de delitos vinculados al narcotráfico. A esta medida se suman sanciones previas impuestas durante la administración de Donald Trump contra otros dos sobrinos del mandatario venezolano, señalados por presuntos nexos con el tráfico de drogas.
En esta nueva acción, el Departamento del Tesoro incluyó en su lista negra a Francisco Flores de Freitas y a Carlos Erik Malpica Flores, ambos familiares directos de Cilia Flores. Además, fueron sancionados varios miembros del núcleo familiar de Malpica Flores: su madre, Eloisa Flores de Malpica; su padre, Carlos Evelio Malpica Torrealba; su hermana, Iriamni Malpica Flores; su esposa, Damaris del Carmen Hurtado Pérez; y su hija adulta, Erica Patricia Malpica Hurtado.
En total, son siete las personas sancionadas, a quienes Estados Unidos acusa de haber participado o colaborado en “operaciones corruptas” relacionadas con el Estado venezolano o con programas y proyectos financiados con recursos públicos, de acuerdo con el comunicado oficial de la OFAC.
Las sanciones implican la prohibición para ciudadanos y empresas estadounidenses de realizar cualquier tipo de transacción con los señalados, además del congelamiento de bienes, cuentas o propiedades que pudieran tener dentro del territorio estadounidense.
Estas medidas forman parte de un paquete más amplio de presiones económicas impulsadas por la administración de Donald Trump, que también golpea al sector petrolero venezolano. Dichas sanciones incluyen restricciones contra un empresario, seis compañías navieras y el bloqueo de seis buques vinculados a la industria energética del país sudamericano.