Estados Unidos anuncia detención de Nicolás Maduro tras ofensiva militar en Venezuela

ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este sábado que el mandatario venezolano Nicolás Maduro fue detenido luego de una ofensiva militar de gran alcance lanzada por fuerzas estadounidenses contra Caracas y varias zonas del país sudamericano.

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el lugar donde se encuentra Maduro, quien permanecía en el poder desde 2013, ni el de su esposa, Cilia Flores. De manera paralela, la fiscal general de Estados Unidos dio a conocer que ambos enfrentarán acusaciones relacionadas con narcotráfico y actividades terroristas.

Washington había desconocido la legitimidad del gobierno de Maduro, a quien señalaba por presuntas irregularidades en los comicios celebrados en julio de 2024. Desde 2020, la justicia estadounidense lo había inculpado formalmente por delitos vinculados al tráfico de drogas, y el Departamento de Estado ofrecía una recompensa de hasta 50 millones de dólares por información que permitiera su captura.

A través de su plataforma Truth Social, Trump aseguró que la operación militar fue exitosa y que tanto Maduro como su esposa fueron detenidos y trasladados fuera del territorio venezolano. En la misma línea, la fiscal general Pam Bondi escribió en la red X que ambos serán procesados ante tribunales estadounidenses.

La ofensiva se produjo tras meses de tensión creciente entre ambos países, marcada por maniobras militares de Estados Unidos en el Caribe. Los ataques alcanzaron la capital venezolana y los estados Miranda, La Guaira y Aragua, ubicados en zonas estratégicas cercanas a Caracas.

Durante la madrugada, la capital amaneció bajo un clima de calma tensa. En varios sectores se percibía olor a pólvora, mientras fuerzas de seguridad con el rostro cubierto patrullaban calles y resguardaban instalaciones gubernamentales. El gobierno venezolano denunció que los bombardeos impactaron áreas habitadas por civiles, aunque no presentó evidencia.

Trump anunció que ofrecerá una conferencia de prensa sobre la situación venezolana a las 10:00 de la mañana, hora de la Ciudad de México, desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumiría el poder de forma interina, exigió a Estados Unidos una prueba inmediata de que Maduro y su esposa se encuentran con vida.

Las primeras detonaciones se escucharon alrededor de las dos de la madrugada, según constataron reporteros en el lugar. Entre los blancos atacados estuvo el Fuerte Tiuna, principal complejo militar del país. Medios estatales mostraron daños en la base aérea de La Carlota, donde se observaron autobuses incendiados y estructuras derribadas.

Desde algunas zonas residenciales de Caracas, ciudadanos gritaban consignas a favor del país desde el interior de sus viviendas.

De acuerdo con reportes oficiales, operaciones previas de Estados Unidos contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe han dejado al menos 115 fallecidos desde septiembre. Maduro sostenía que dichas acciones buscaban derrocarlo y apropiarse de las reservas petroleras venezolanas.

Antes de esta ofensiva, Trump había advertido públicamente que el tiempo de Maduro en el poder estaba llegando a su fin. Tras los bombardeos, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, anunció la activación total de las fuerzas armadas en todos sus frentes. A su vez, el canciller Yván Gil solicitó una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Las explosiones se prolongaron durante casi una hora y fueron acompañadas por el sobrevuelo constante de aeronaves. Algunos residentes salieron a observar desde balcones, mientras otros buscaron refugio en zonas seguras.

“Creí que se trataba de un sismo”, relató un vecino cercano al Fuerte Tiuna. “Luego vi fuego en el cerro y salí huyendo”. Otra habitante de la zona describió el paso de los aviones como una experiencia aterradora.

Imágenes obtenidas por periodistas mostraban densas columnas de humo y llamas en la costa del estado La Guaira. Una residente de 58 años relató que la fuerza de las explosiones la despertó bruscamente y la llevó a pensar que había llegado un momento decisivo para el país.

Ante el escenario de confrontación externa, el gobierno decretó el estado de conmoción exterior, una medida que habilita facultades extraordinarias al Ejecutivo. El ministro del Interior aseguró que el país resistirá y llamó a la lealtad institucional.

Gobiernos aliados de Venezuela, como Rusia, Irán y Cuba, condenaron la ofensiva, al igual que la administración mexicana. Desde Europa, la jefa diplomática de la Unión Europea instó a la moderación, mientras que España ofreció su mediación para alcanzar una salida pacífica.

Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el despliegue de tropas en la frontera y solicitó reuniones urgentes tanto en la OEA como en Naciones Unidas.

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