Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región
El Pentágono anunció el despliegue del USS Gerald R. Ford, considerado el portaaviones más grande y poderoso del mundo, en aguas cercanas al Caribe.
Según la versión oficial del Departamento de Defensa, la misión busca combatir el tráfico de drogas y fortalecer la seguridad marítima en la zona, bajo la supervisión del Comando Sur (SOUTHCOM).
Un despliegue sin precedentes
El USS Gerald R. Ford es el buque insignia más moderno de la Armada de Estados Unidos. Mide más de 330 metros de eslora y puede transportar hasta 75 aeronaves de combate y reconocimiento, además de contar con sistemas de radar y defensa antimisiles de última generación.
El grupo de ataque que lo acompaña incluye destructores, submarinos y aviones de patrullaje, con un contingente de más de 5 mil efectivos, lo que convierte esta movilización en una de las más amplias en los últimos años.

Objetivo: “interrumpir el tráfico de drogas”
De acuerdo con el Pentágono, la operación busca interceptar embarcaciones dedicadas al narcotráfico que utilizan rutas del Caribe y el Atlántico para el traslado de cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos.
Autoridades estadounidenses señalaron que el despliegue también servirá para reforzar la cooperación con países aliados y compartir información de inteligencia sobre redes criminales transnacionales.
Preocupación en América Latina
El arribo del portaaviones ha generado tensión diplomática en varios países de la región. Gobiernos como el de Venezuela expresaron su preocupación por la presencia militar estadounidense cerca de sus costas, calificándola como una “provocación innecesaria”.
Analistas internacionales advierten que esta maniobra podría intensificar la presión geopolítica en el Caribe y aumentar el riesgo de confrontaciones diplomáticas.

Contexto regional
El despliegue ocurre en medio de un incremento en las operaciones antinarcóticos del Comando Sur, que ha coordinado durante 2025 diversas misiones aéreas y marítimas en colaboración con fuerzas armadas de países del Caribe y Centroamérica.
No obstante, organizaciones civiles han cuestionado la efectividad de estas medidas, argumentando que la militarización no resuelve las causas estructurales del narcotráfico.
El Pentágono informó que el USS Gerald R. Ford permanecerá en la zona “el tiempo necesario” para cumplir con los objetivos de seguridad regional.
Mientras tanto, expertos en relaciones internacionales señalan que será clave observar si este despliegue se limita al combate al narcotráfico o responde a una estrategia más amplia de control geopolítico en el hemisferio.
