El favoritismo comienza a tambalearse
Tendencia.- La carrera al Oscar a Mejor Actor dio un giro inesperado y Timothée Chalamet ya no luce imbatible rumbo a la edición 2026.
Su trabajo en “Marty Supreme” parecía diseñado para coronarlo, pero recientes derrotas y controversias han cambiado la narrativa dentro de Hollywood.

Derrotas clave en premios estratégicos
El punto de quiebre llegó cuando Michael B. Jordan ganó el SAG Award por “Sinners”, considerado un termómetro rumbo al Oscar.
A esto se suma la derrota de Chalamet en los BAFTA, donde Robert Aramayo se impuso por “I Swear”.
Una campaña que dividió opiniones
Timothée Chalamet apostó por una campaña frontal y provocadora, alejándose de la discreción tradicional en la temporada de premios.
Acciones llamativas y videos satíricos generaron debate: para algunos fue audaz; para otros, una estrategia excesiva.
La sombra de la controversia
Las acusaciones contra el director Josh Safdie por hechos pasados han salpicado indirectamente la campaña de “Marty Supreme”.
Aunque Chalamet no está implicado, la producción tomó distancia del cineasta en eventos clave.
Una competencia más feroz que nunca
La categoría incluye pesos pesados como Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke y Wagner Moura, haciendo la contienda más impredecible.
La 98.ª edición del Oscar se perfila como una de las más reñidas de los últimos años.

Un récord histórico en juego
Chalamet ya hizo historia con su tercera nominación antes de los 30, igualando un récord de Marlon Brando.
La duda persiste: ¿ambición premiada o mensaje de advertencia de la Academia?






