CIUDAD DE MÉXICO.- Después de 43 años entregado a la lucha libre, El Hijo del Santo confirmó que se despedirá de los cuadriláteros, una decisión que —reconoció— le genera sentimientos encontrados, entre la nostalgia y el orgullo por su trayectoria.
“Este capítulo se cierra para siempre”, declaró durante una charla con Joaquín López-Dóriga en Radio Fórmula. Aunque su etapa como gladiador llega a su fin, aseguró que continuará activo en otros proyectos, pues, según sus palabras, todavía “queda mucho por hacer” fuera del ring.
El legendario enmascarado explicó que su retiro responde principalmente a que ya no desea seguir exponiéndose físicamente. Comentó que, a su juicio, la lucha libre actual implica un mayor nivel de riesgo por las maniobras extremas que algunos luchadores realizan incluso desde las gradas.
“Los compañeros se arriesgan demasiado. No veo necesario llevar el cuerpo al límite cuando se puede ofrecer un gran espectáculo basado en el combate directo”, opinó.
La última presentación de El Hijo del Santo está programada para este sábado 13 de diciembre, a las 20:00 horas, en el Palacio de los Deportes. El evento tendrá un significado especial, ya que su heredero, Santo Junior, pondrá en juego su máscara frente a Ángel Blanco Jr.
El veterano luchador reveló además un pacto familiar: si su hijo llegara a perder la lucha, será él quien se retire la mítica máscara plateada.
“Si mi hijo pierde, yo me quito la máscara. No quiero que él pase por eso al comienzo de su carrera. Pero tengo plena confianza en él”, aseguró.
Con este anuncio, una de las figuras más emblemáticas de la lucha libre mexicana inicia su despedida, marcando el fin de una era para los aficionados del deporte espectáculo.