ESTADOS UNIDOS.- Estados Unidos enfrenta un repunte anticipado de casos de norovirus que ha encendido las alarmas entre epidemiólogos y agencias de salud, quienes observan una aceleración de contagios antes del arranque de la temporada navideña.
Datos recientes de WastewaterSCAN, un proyecto desarrollado por la Universidad de Stanford en conjunto con la Universidad de Emory, revelan que la presencia del virus en aguas residuales aumentó un 69 % desde octubre, un indicio de su rápida expansión en varias regiones del país.
Amanda Bidwell, responsable científica del programa, explicó que el país se encuentra actualmente en un escenario de “alta circulación de norovirus”, con especial incidencia en el noreste y el medio oeste. Si bien existe un patrón estacional bien definido respaldado por tres años de monitoreo, la experta advierte que aún es imposible anticipar la magnitud que alcanzará el pico de contagios este año.
La variante GII.17 vuelve a ganar fuerza
Aunque los niveles actuales no superan los registrados durante el invierno pasado, cuando la variante GII.17 fue dominante, investigadores no descartan que esta cepa haya experimentado cambios genéticos que la vuelvan más fácil de transmitir.
Entre agosto y noviembre de 2024, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) documentaron 235 brotes de norovirus; en el mismo periodo de este año, el número asciende a 153 brotes.
El doctor Robert Atmar, especialista del Baylor College of Medicine, señaló que el avance de la variante GII.17 podría explicarse tanto por modificaciones en el propio virus como por cambios en la susceptibilidad de la población. “Probablemente se trate de una combinación de ambas”, indicó, aunque reconoció que aún es incierto si la tendencia continuará en los próximos meses.
Un virus extremadamente contagioso
El norovirus, conocido popularmente como “gripe estomacal” o “enfermedad del vómito invernal”, es la causa principal de vómitos y diarrea en Estados Unidos. Cada año provoca millones de infecciones, más de 2.500 brotes, alrededor de 100.000 hospitalizaciones y cerca de 900 muertes.
Las personas mayores de 65 años, los niños pequeños y quienes tienen sistemas inmunitarios debilitados son los grupos más vulnerables a presentar complicaciones graves.
En la semana que concluyó el 15 de noviembre, casi el 14 % de las pruebas realizadas confirmaron infección por norovirus, duplicando la positividad registrada en agosto, cuando apenas superaba el 6 %. Aunque los CDC advierten que esta métrica depende de la cantidad de pruebas realizadas, sirve como referencia del incremento de la circulación viral.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
Náuseas
Vómitos
Cólicos abdominales
Diarrea
Generalmente se presentan durante uno a tres días, pero la capacidad de contagio puede extenderse incluso después de la recuperación.
Escuelas cerradas y brotes en cruceros
El ascenso de casos ha empezado a generar impactos inmediatos. A principios de noviembre, una escuela secundaria en Michigan suspendió las clases para realizar una desinfección profunda luego de que decenas de estudiantes reportaran síntomas compatibles con norovirus. En octubre, cerca de un centenar de pasajeros de cruceros también resultaron afectados.
La temporada de mayor actividad del virus suele extenderse de noviembre a abril, y el invierno pasado el país llegó a registrar una positividad superior al 25 %.
Recomendaciones de prevención
Los CDC insisten en que la higiene sigue siendo la herramienta más efectiva para contener su propagación. Entre sus recomendaciones destacan:
Lavarse las manos con frecuencia y de forma correcta.
Manipular y preparar los alimentos bajo estrictas normas de seguridad.
Desinfectar superficies de uso común y objetos que puedan contaminarse.
Mantener las medidas preventivas durante al menos 48 horas después de que los síntomas desaparezcan.




