Un nuevo capítulo en las tensiones entre Washington y Caracas se abre con la reciente movilización militar de Estados Unidos en el Caribe. La operación militar incluye submarinos, destructores, marines y aviones, y avanza con fuerte carga estratégica y política.
El presidente Nicolás Maduro respondió movilizando a 4 millones de milicianos de la Milicia Nacional Bolivariana, como medida de defensa de la soberanía y rechazo a lo que calificó como una agresión.
Este despliegue, considerado uno de los mayores en el Caribe en décadas, no solo busca disuadir el narcotráfico, sino también proyectar poder contra aliados de Caracas como Rusia, China e Irán. Analistas lo ven como una operación de presión política y posible preludio de acciones más intensas.
Esta web usa cookies.