Cada 19 de noviembre se conmemora el Día Internacional del Hombre, una fecha que invita a reconocer no solo los logros de los hombres, sino también los desafíos específicos que enfrentan en su salud física, emocional y social. Esta celebración nació de una iniciativa para visibilizar problemas como la ansiedad, el suicidio y la discriminación, y para fomentar una visión más equilibrada de la masculinidad, lejos de estereotipos tóxicos y rígidos.
Desde sus orígenes en la década de los 90 hasta su adopción global, el objetivo ha sido claro: promover modelos masculinos positivos, aquellos hombres cotidianos que actúan con integridad, responsabilidad y empatía. Además, se busca impulsar la igualdad de género y mejorar las relaciones sociales, fomentando espacios donde los hombres puedan expresarse libremente y pedir ayuda cuando lo necesitan.
El Día Internacional del Hombre también resalta el aporte que estos tienen en sus familias, comunidades y sociedad, celebrando su papel como padres, hermanos, compañeros y ciudadanos, pero al mismo tiempo reconociendo que su bienestar requiere atención y compromiso colectivo.
En un mundo que a veces olvida que los hombres también necesitan cuidado, esta fecha funciona como un recordatorio poderoso: valorar a los hombres no solo por lo que hacen, sino por quiénes son, y trabajar para construir un entorno más sano e inclusivo para todos.