YUCATÁN.- Un reciente hallazgo arqueológico en Yucatán está aportando nuevas pistas sobre la organización social y el pensamiento simbólico de los antiguos mayas. Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron un depósito ritual en el sitio de Yaxché de Peón, dentro del municipio de Ucú, cuyo contexto se remonta al periodo Preclásico (1000 a.C.–250 d.C.).
De acuerdo con la titular de la Secretaría de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, el descubrimiento ayuda a comprender mejor cómo las comunidades mayas tempranas vinculaban los espacios ceremoniales con ideas de fertilidad, sustento y organización colectiva.
Un espacio comunitario para ceremonias y decisiones
El equipo de arqueólogos identificó una estructura rectangular de 14 por 10.8 metros, conocida como Monumento TC_17294. La construcción presenta una altura aproximada de 45 centímetros y carece de edificaciones habitacionales en la parte superior.
Además, su diseño abierto permite el acceso desde cualquiera de sus lados. Por ello, los especialistas consideran que se trató de un espacio semipúblico, donde los habitantes se reunían para ceremonias o para discutir asuntos comunitarios.
Según el INAH, este tipo de espacios también pudo funcionar como punto clave para fortalecer la cohesión social en las primeras comunidades mayas.
Ofrendas rituales revelan simbolismo maya
Durante las excavaciones, los arqueólogos detectaron dos depósitos rituales que funcionaron como ofrendas fundacionales.
En el primero, los investigadores encontraron una vasija fragmentada con forma de calabaza, símbolo relacionado con la fertilidad y la alimentación. Junto a ella aparecieron restos óseos —posiblemente de venado—, fragmentos cerámicos y un fragmento de caracol marino.
La coordinadora del proyecto, Susana Echeverría Castillo, explicó que el venado posee un significado especial dentro de la cosmovisión maya.
Para esta cultura, el animal se relacionaba con el mundo natural y con la provisión de bienestar para las personas.
Evidencia de un ritual previo a la construcción
El segundo depósito arqueológico contiene una variedad de cerámica preclásica, restos óseos de venado y una cuenta circular elaborada en piedra caliza.
Los especialistas del INAH interpretan estos elementos como evidencia de que los antiguos habitantes consagraron el terreno mediante un ritual antes de iniciar la construcción del espacio público. En consecuencia, estos actos pudieron marcar el inicio del desarrollo urbano en la zona.
Proyecto vinculado al Tren Maya
El descubrimiento forma parte del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Libramiento Ferroviario Multimodal Mérida-Progreso, relacionado con el Tren Maya.
Las investigaciones comenzaron en junio de 2025 y continuarán hasta mediados de 2026. El equipo del INAH trabaja bajo la dirección del arqueólogo Manuel Pérez Rivas, con la participación de los especialistas Ricardo Antorcha Pedemonte y Luis Ángel Hernández Libreros.
Gracias a estas excavaciones, los investigadores continúan ampliando el conocimiento sobre las primeras formas de organización urbana y ritual en el mundo maya.
