ESTADOS UNIDOS.- Un grupo internacional de astrónomos identificó el sistema estelar cuádruple de tipo 3+1 más compacto detectado hasta ahora, un hallazgo que podría ampliar el conocimiento sobre la formación y evolución de sistemas estelares múltiples.
El descubrimiento apareció publicado el martes 3 de marzo de 2026 en la revista científica Nature Communications. Gracias a este trabajo, los investigadores podrán analizar con mayor detalle cómo interactúan varias estrellas dentro de un mismo sistema y cómo cambian sus órbitas con el paso del tiempo.
Un sistema estelar poco común
El sistema, denominado TIC 120362137, pertenece a una categoría extremadamente rara de configuraciones estelares. En este tipo de estructura, tres estrellas forman un sistema triple interno estable, mientras que una cuarta estrella gira alrededor de ellas a mayor distancia.
Este tipo de arquitectura estelar recibe el nombre de sistema jerárquico 3+1. Aunque existen muchos sistemas con varias estrellas, los expertos consideran que estas configuraciones son poco frecuentes debido a la delicada estabilidad gravitacional que requieren.
Un equilibrio gravitacional extremadamente frágil
Los sistemas jerárquicos permiten a los científicos estudiar cómo se forman las estrellas y cómo se mantienen sus órbitas durante millones o miles de millones de años.
En el caso de TIC 120362137, la cercanía entre los tres astros internos resulta sorprendente. Las tres estrellas ocupan un espacio comparable al tamaño de la órbita de Mercury alrededor del Sun.
Sin embargo, en sistemas tan compactos las fuerzas gravitacionales suelen provocar choques entre estrellas o incluso expulsiones hacia el espacio. Por esta razón, la mayoría de sistemas cuádruples conocidos pertenecen al tipo 2+2, donde dos pares binarios orbitan entre sí a gran distancia.
En contraste, la estructura 3+1 exige un equilibrio gravitacional mucho más preciso, lo que explica su rareza en el universo.
Órbitas sorprendentemente cercanas
Los investigadores lograron identificar este sistema gracias a los datos obtenidos por el telescopio espacial Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS) de NASA, junto con observaciones realizadas desde la Tierra.
Las mediciones revelan una dinámica orbital particularmente compacta:
El par de estrellas más cercano completa una órbita en apenas 3,28 días.
Una de estas estrellas posee 75 % más masa que el Sol, mientras que la otra es 36 % más masiva.
Una tercera estrella, con 48 % más masa que el Sol, gira alrededor del par cada 51,3 días.
Por otra parte, la cuarta estrella, cuya masa se asemeja a la del Sol, orbita el sistema completo cada 1045,5 días. Su distancia equivale aproximadamente a una órbita ligeramente menor que la del planeta Jupiter respecto al Sol.
El futuro de este extraño sistema
El investigador Tibor Mitnyan, uno de los autores del estudio, explicó que las simulaciones indican un futuro dinámico para este sistema.
Según los modelos evolutivos, las estrellas del sistema triple interior atravesarán varias fases de gigante roja. Posteriormente, perderán una gran cantidad de masa y terminarán fusionándose.
Este proceso podría generar una sola enana blanca en aproximadamente 300 millones de años, un periodo relativamente corto en escalas astronómicas.
Con el paso del tiempo, el sistema completo evolucionaría hasta convertirse en un par de enanas blancas, después de la fusión progresiva de sus cuatro estrellas originales. Los cálculos sugieren que este proceso concluiría dentro de 9.390 millones de años.
Mitnyan también destacó un detalle curioso: si los astrónomos observaran ese sistema en el futuro, probablemente no sospecharían que se originó a partir de un complejo sistema cuádruple.
Un hallazgo valioso para la astronomía
El investigador Ignasi Ribas, del Institute of Space Sciences, quien no participó en el estudio, señaló que el descubrimiento no representa una revolución científica, aunque sí posee gran valor para la investigación.
De acuerdo con Ribas, este sistema constituye el ejemplo más compacto conocido hasta ahora y permitirá comprender mejor la física estelar y la formación de sistemas múltiples.
Además, el científico destacó que la naturaleza logre producir configuraciones tan complejas resulta “sorprendente” y ofrece datos extremadamente valiosos para la astronomía moderna.






