El derrame en el Golfo continúa bajo control tras las labores de limpieza encabezadas por la Secretaría de Marina, que logró retirar 740 toneladas de hidrocarburo en costas del Golfo de México, principalmente en Veracruz y Tamaulipas.

Las autoridades activaron el Plan Nacional de Contingencias y desplegaron más de tres mil elementos para atender la emergencia ambiental.
Gracias a estas acciones coordinadas, se han intervenido 39 playas y más de 480 kilómetros de litoral, incluyendo manglares y esteros considerados ecosistemas sensibles.

Limpieza en dos frentes
El operativo del derrame en el Golfo se dividió en labores en tierra y en altamar. En playas, brigadas retiraron 700 toneladas de residuos impregnados en la arena, mientras que en el mar interceptaron 40 toneladas adicionales para evitar que llegaran a zonas turísticas.

Además, las autoridades utilizaron tecnología especializada como drones submarinos, aeronaves y barreras de contención para frenar la dispersión del crudo.
Investigación y vigilancia permanente
Mientras avanzan las labores de limpieza, especialistas mantienen inspecciones en la Sonda de Campeche, especialmente en el complejo Cantarell, para identificar el origen del derrame y contener cualquier fuga activa.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Profepa continúan con las investigaciones para determinar responsabilidades legales.

El gobierno federal aseguró que mantendrá vigilancia permanente para evitar nuevos recales de hidrocarburo en las costas.
Con estos trabajos, las autoridades buscan garantizar playas limpias de cara a la temporada vacacional y proteger el ecosistema marino en una de las regiones energéticas más importantes del país.

